El Vaticano declaró culpable al sacerdote argentino Carlos Miguel Buela por abuso sexual tras ser denunciado por 20 seminaristas
El fallo de la máxima autoridad doctrinal del Vaticano ratificó la veracidad de los testimonios acumulados durante años de investigación en el ámbito eclesiástico y la justicia penal.

El Vaticano declaró culpable de abuso sexual y abuso de poder al fallecido sacerdote argentino Carlos Miguel Buela, fundador del Instituto del Verbo Encarnado (IVE). La sentencia de la Santa Sede concluyó un exhaustivo proceso judicial de la Iglesia Católica tras corroborar las denuncias presentadas por al menos 20 seminaristas y religiosos, quienes sufrieron agresiones sistemáticas y manipulación espiritual dentro de las casas de formación que el clérigo administraba en la diócesis de San Rafael, Mendoza, y distintas misiones internacionales.
El fallo de la máxima autoridad doctrinal del Vaticano ratificó la veracidad de los testimonios acumulados durante años de investigación en el ámbito eclesiástico y la justicia penal. Sin embargo el religioso murió en 2023, en Génova, Italia.
A pesar de que el sacerdote falleció en abril de 2023 mientras permanecía recluido en un convento de España por orden papal, la resolución vaticana busca reparar la memoria de las víctimas, desacreditar la veneración pública de su figura dentro de la congregación y establecer precedentes en la sanción de los delitos de abuso en instituciones religiosas de la Argentina.
La investigación canónica sobre las denuncias contra el fundador del Verbo Encarnado
Las primeras denuncias formales contra el sacerdote mendocino se radicaron en el año 2010 ante el obispado de San Rafael, impulsadas por extitulares y miembros del seminario que expusieron conductas impropias, comportamientos abusivos y sometimiento psicológico. Ante la gravedad de los hechos presentados, el papa Benedicto XVI ordenó la intervención del Instituto del Verbo Encarnado y dispuso el apartamiento de Buela de cualquier función de gobierno, docencia o dirección espiritual dentro de la comunidad eclesial.
Con la llegada del papa Francisco al pontificado, las indagaciones canónicas se profundizaron y derivaron en la imposición de restricciones severas contra el clérigo argentino, ordenándole el retiro absoluto a un Monasterio de la congregación en Génova y posteriormente a España. La ratificación actual dictada por Doctrina de la Fe determinó la responsabilidad plena del presbítero en los delitos de abuso de autoridad, manipulación de la conciencia y actos deshonestos contra mayores de edad y jóvenes en situación de vulnerabilidad.
Tanto el Tribunal Penal Especial de Primera Instancia como el Tribunal de Apelación alcanzaron la denominada “certeza moral” sobre su responsabilidad por hechos encuadrados en “un delito contra el sexto mandamiento, cometido con violencia contra varias personas”, según informó este martes Vatican News.
El impacto de la sentencia de la Santa Sede en el Instituto del Verbo Encarnado
El dictamen eclesiástico enviado desde Roma impone medidas disciplinarias y conceptuales para el Instituto del Verbo Encarnado, una congregación ultraconservadora fundada por Buela en 1984 que cuenta con presencia en más de 40 países. La resolución prohíbe de manera expresa la exhibición de retratos, homenajes o la difusión de escritos del presbítero en los seminarios, colegios y casas de formación espiritual vinculadas a la orden.
Asimismo, las autoridades del Vaticano dispusieron que la congregación continúe bajo supervisión pontificia constante para reestructurar sus estatutos y prevenir prácticas de aislamiento o sometimiento en la captación de vocaciones sacerdotales. Para las organizaciones de víctimas de abusos eclesiásticos en la Argentina, el pronunciamiento judicial representa un paso indispensable hacia la transparencia institucional de la Iglesia Católica.




