Santiago del Estero despide a una leyenda del periodismo: el adiós a Walter Machín
Por Carlos Tucho Riccardo

Santiago del Estero es una provincia que, a lo largo de su extensa y rica historia, parió hijos notables en todas las disciplinas, en donde desarrolla su actividad el ser humano. Con mayor o menor trascendencia esos personas ayudaron a delinear un estilo definido de toda una comunidad. Pero también, supo a adoptar, abrazar y contener a todas aquellas personas que no habiendo nacido en estos pagos los acepto como propios. Les enseñó la vida desde sus costumbres y tradiciones; y a la vez aprendió de cada uno de ellos.
Este es el caso del “gallego” Walter Renaldo Machin a quien intentamos abarcar en estas simples palabras. Nació en Villa Luro, Ciudad de Buenos Aires, en una familia de gente trabajadora. Por el barrio al que pertenecía se hizo hincha de Nueva Chicago, y estirando su relación con el deporte fue socio del club Ferro Carril Oeste por mucho tiempo
En los años 60 del siglo pasado, llegó por primera vez a esta provincia intentando encontrar el sustento para la vida con su trabajo. “Graseria Fernández” recordada firma comercial de aquellos años (el propietario era su pariente) le abriría las puertas al mundo laboral en la provincia.
Después de unos años y en el intento de buscar algo con que identificarse y sentirse pleno se topó en un mismo camino con dos maneras de comprometerse en la vida. Una forma de afrontarla fue descubrir LA FE en su interior a partir de la experiencia que ofrece el Movimiento de Cursillos de Cristiandad en nuestra arquidiócesis. Y paralelamente en algo que se convertiría en una gran pasión…LA RADIO, y en esos dos motivos fundamentales pudo construir una larga y fructífera vida que intentamos reflejarla en palabras.
Desde la fe descubrió a Jesús en un retiro para adultos, y a todo momento buscó entenderlo, asumirlo y compartirlo en cada lugar donde le tocó actuar. Primero fue Cursillos de Cristiandad que le despertó la fe, y ahí nomás su espíritu joven lo llevó a conocer y comprometerse con el Movimiento Círculos de Juventud (Eslabón) en donde entregó gran parte de su vida con su apostolado. Llegó a ser rector de los retiros para jóvenes y junto a René Álvarez, inauguraron en el año 1985 la Casa de Retiros en Villa Jericó dependiente del Arzobispado de Santiago del Estero.
En la casa de su amigo Luis Hector Flaja y en una noche de verano, en una reunión familiar junto a otros amigos entrañables como, Eduardo José Maidana y Arnaldo Ruben Chorern Martinez diseñaron y organizaron la primera peregrinación a pie al Santuario de Nuestro Señor de los Milagros de Mailin, como respuesta a las necesidades de los tiempos que corrían y la búsqueda de propuestas para la juventud de toda la provincia. Así nació la Coordinadora Diocesana de Peregrinaciones Marianas , que se mantiene hasta hoy, acompañando y caminando junto al pueblo humilde y sencillo que busca en el “Forastero” el alivio y el reparo de las heridas que provoca el camino o bien el simple acto de agradecer a Dios por la vida, la familia, la salud, el trabajo…
La pasión por la radio la encontró en LV 11 Emisora Santiago del Estero. Allí desplegó con entrega y compromiso su tarea de movilero, uno de los primeros trabajadores de prensa que encontraron en la calle, en el día a día, en el acontecimiento del momento, poner al aire la noticia al instante, cuando estaban sucediendo los hechos. Walter fue para aquel momento, y para la historia EL MOVIL DIAGUITA, marca de un calzado de fabricación local, famosa en la época. La calle, para Walter, fue el gran estudio de radio en donde desplegó su faceta de periodista/cronista.
Miles de anécdotas a lo largo de más de 40 años entregados a esa pasión por la radio. Paralelamente incursionó en el periodismo deportivo siendo integrante del equipo que dirigía su amigo Rogelio Jorge Llapur, y también cumplía la función de productor comercial de toda transmisión deportiva.
A partir de 1991, aproximadamente, pasó a integrar el staff de Radio Exclusiva, cumpliendo la función de periodista y a la vez gerente comercial de la emisora, cargo que lo ocupó hasta 1998 cuando pasó a ser el Director General de esa radio.
Por varias temporadas acompañó a la audiencia con programas de neto corte periodístico, con notas y reportajes a las personalidades de la política, la economía y el acontecer social de la provincia. También se dio el gusto por varios años de entregar los días domingos un programa que lo hacía con mucho cariño y que lo llamó LOS JOVENES DE ANTES, para incursionar en la música de décadas pasadas y que están siempre presente en el recuerdo de la gran audiencia santiagueña.
Si habría que definirlo a Walter Machin en una palabra, solía decir el Negro Choren Martinez, esa palabra sería FIDELIDAD. Walter fue y será siempre una persona fiel, un hombre que hizo de esa cualidad su forma de vida y hoy lo queremos reivindicar. Fue fiel como esposo, fue fiel como padre, como amigo, y como trabajador. En un mundo que muchas veces prescinde de esa virtud, o por lo menos no es una moneda corriente, él caminó por la vida haciendo gala de ese atributo como el mayor tesoro que lo acompaño en todo momento.
Los últimos años lo encontraron a Walter, ya jubilado, con la serenidad de quien se sabía había cumplido con creces sus propósitos en esta vida. Soportó con dignidad los embates que le planteo la vida en cuanto a su salud, hasta este 1 de octubre de 2026 y ya cayendo la noche de esa jornada, su espíritu se fue al descanso ETERNO junto al Padre Dios.
Pablo de Tarso define en una carta a su amigo Timoteo, lo que Walter seguramente lo repetirá con mucha autoridad, por así lo vivió intensamente.
«He peleado la buena batalla, he acabado la carrera, he guardado la fe. Por lo demás, me está guardada la corona de justicia, la cual me dará el Señor, Juez Justo, en aquel día; y no solo a mí, sino también a todos los que aman su venida.»( 2Tim 4/7)
Hasta que volvemos a encontrarnos para seguir celebrando LA VIDA, querido Walter.
TUCHO




