Orgullo santiagueño: BAFOLSE ganó el Grand Prize del Cheonan World Dance Festival en Corea del Sur
El Ballet Folklórico Latinoamericano Santiago del Estero se convirtió en la primera agrupación argentina en conquistar el Grand Prize. Compitió con 25 agrupaciones de 24 países y volvió a poner a Santiago del Estero en el escenario internacional.

Hay algo de Santiago del Estero que no necesita traducción: una chacarera, un bombo, un pañuelo en el aire y una identidad cultural que atraviesa generaciones. Esta vez, todo eso llegó hasta Corea del Sur y consiguió un reconocimiento histórico.
El Ballet Folklórico Latinoamericano Santiago del Estero (BAFOLSE) se consagró con el Grand Prize de la International Dance Competition del Cheonan World Dance Festival 2026, convirtiéndose en la primera agrupación argentina en conquistar ese máximo reconocimiento.

La delegación santiagueña llegó a la instancia final entre 25 agrupaciones provenientes de 24 países de los cinco continentes, en una competencia que, a lo largo de su historia, distinguió a compañías de importante trayectoria internacional.
Para BAFOLSE, el resultado tuvo un significado que excede al premio. Desde el ballet destacaron que llegaron a Cheonan llevando expresiones artísticas profundamente ligadas a la identidad santiagueña y que la experiencia volvió a demostrar que la cultura de la provincia puede dialogar “de igual a igual” con el mundo.
Una competencia con exigencia internacional
El Grand Prize no se definió únicamente por la ejecución de las coreografías. La evaluación contempló distintos aspectos de la propuesta artística: técnica, calidad artística, armonía entre danza y música, vestuario, presentación, expresión escénica, comportamiento fuera del escenario y respuesta del público, entre otros criterios.

En ese contexto, la propuesta de BAFOLSE logró imponerse entre representantes de distintos puntos del planeta y llevarse el máximo reconocimiento de la competencia.
El logro es también el resultado visible de un camino mucho más largo. Según destacaron, detrás de esta presentación hay años de formación y trabajo cotidiano, además de una construcción colectiva en la que participan maestros, bailarines, músicos, docentes, coreógrafos, familias y amigos.
Es decir, el premio que llegó desde Corea del Sur tiene muchos nombres detrás. Cada ensayo, cada clase y cada presentación fueron formando una compañía que ahora consiguió inscribir su nombre en la historia de una de las competencias internacionales de danza y folklore.
De Santiago del Estero a Corea, con la cultura como bandera
La escena tiene algo de simbólico: bailarines santiagueños viajando miles de kilómetros para mostrar aquello que nació y creció en esta tierra.
No llevaron solamente una puesta coreográfica. Llevaron música, vestuario, movimientos y expresiones que forman parte de una identidad construida durante generaciones y que, esta vez, fueron observadas y valoradas en un escenario internacional.
Para BAFOLSE, esa posibilidad de compartir la cultura santiagueña con el mundo es parte esencial del significado de esta experiencia.
La agrupación regresará con nuevas experiencias, recuerdos y aprendizajes que, según expresaron sus integrantes, quedarán para siempre en su memoria. Y también con una alegría difícil de poner en palabras después de alcanzar un reconocimiento que marca un antes y un después para el ballet.
Desde Corea del Sur, el mensaje que dejó BAFOLSE fue sencillo y cargado de emoción: “¡Gracias, Cheonan!”




