El bono tiene destino: casi 7 de cada 10 santiagueños que lo cobran lo usarían para pagar deudas
La encuesta semanal de Info del Estero mostró que pagar préstamos y ponerse al día con las cuentas es la principal prioridad entre quienes recibirán el bono de fin de año. El dato aparece en un contexto nacional marcado por el crecimiento del financiamiento de los hogares.

El bono de fin de año para la administración pública ya tiene fecha y monto, pero entre los santiagueños que lo recibirán también parece tener un destino bastante claro: pagar deudas y ponerse al día con los préstamos.
Así lo reflejó la última encuesta de la comunidad de Info del Estero. La opción “pagar deudas/ponerme al día con los préstamos” fue elegida por el 48% de los participantes, convirtiéndose por amplia diferencia en el principal destino señalado.
El bono anunciado por el gobernador Elías Suárez es de $2.400.000, que serán abonados en tres cuotas de $800.000. La primera se acreditará este viernes 9 de octubre, la segunda el 10 de noviembre y la tercera el 10 de diciembre.
El dato de la encuesta adquiere todavía más peso cuando se excluye a quienes señalaron que no cobran el beneficio. Ese grupo representó el 26% de las respuestas. Es decir que, entre quienes sí indicaron que recibirán el bono, aproximadamente el 65% lo destinaría a cancelar deudas o ponerse al día con préstamos.

Del bono al pago de las cuentas
Después de pagar deudas, las otras alternativas quedaron bastante más atrás.
El 9,3% respondió que utilizará el dinero para ahorrar, mientras que un 6,4% manifestó que lo destinaría a arreglar la casa. Otro 6,4% eligió la posibilidad de irse de vacaciones solamente con la familia y apenas el 3,4% señaló que pondría el dinero en marcha para iniciar un emprendimiento.
Hay, además, otro dato que permite leer el impacto económico más allá de quienes cobrarán directamente el beneficio: el 26% de los participantes afirmó que no cobra el bono, pero consideró que la medida es buena para la economía local.
La fotografía que deja la encuesta es, entonces, bastante concreta: para una parte importante de los hogares, el dinero extraordinario no aparece primero asociado al consumo, al descanso o a una inversión, sino a resolver compromisos que ya existen.
Y eso tiene un contexto.
El endeudamiento de los hogares, detrás de la encuesta
Los datos oficiales muestran que el acceso al crédito y el endeudamiento de las personas vienen creciendo. Según el Banco Central, a diciembre de 2025 había 20,3 millones de personas con algún tipo de financiamiento, un nivel cercano al máximo histórico. Además, el saldo promedio por deudor aumentó un 24,7% durante 2025 en términos reales, alcanzando su mayor valor desde enero de 2020.
Dentro del crédito destinado al consumo, las tarjetas de crédito alcanzaban a 14,8 millones de personas y los préstamos personales a 11,9 millones. Estos últimos fueron, además, una de las líneas que más crecieron durante 2025, con un incremento interanual del 22,1% en la cantidad de deudores.
La tendencia continuó en el universo de los proveedores no financieros de crédito. El BCRA informó que en febrero de 2026 había alrededor de 12,1 millones de personas financiadas por estos proveedores, un 5% más que en agosto de 2025. Al mismo tiempo, la irregularidad de esa cartera llegó al 26,9%, con una mora particularmente elevada en los préstamos personales.
Por eso, el resultado de la encuesta de Info del Estero puede leerse como algo más que una decisión individual sobre qué hacer con un ingreso extraordinario. El bono llega a hogares que, en muchos casos, ya tienen compromisos financieros asumidos, y para una parte importante representa la posibilidad de recuperar algo de margen en el presupuesto familiar.
Suárez: el bono ayuda hoy, pero el objetivo es generar trabajo
En diálogo con La Mañana de Info, el gobernador Elías Suárez planteó justamente esa diferencia entre la asistencia inmediata y el objetivo económico de fondo.
Al referirse al bono, el mandatario lo ubicó como una herramienta coyuntural para acompañar a quienes necesitan una ayuda en el contexto actual. Pero también remarcó que el desafío de la Provincia para 2027 pasa por otro lugar: generar trabajo genuino, estable y formado.
“Un bono es bueno recibirlo en un período cuando las situaciones se generan, pero lo que el pueblo de la provincia requiere es trabajo genuino, estable, formado”, sostuvo Suárez durante la entrevista.
En esa línea, el gobernador explicó que la apuesta para los próximos años estará vinculada con fortalecer la producción, industrializar las materias primas santiagueñas y generar condiciones para que se instalen nuevas actividades industriales.
La idea es avanzar desde la producción primaria hacia una cadena que incorpore tecnología, energía, inversión e industria, de manera que una mayor parte del valor generado quede en la provincia y se traduzca en nuevos puestos de trabajo.
El propio Suárez resumió esa mirada con una definición concreta: “Lo que hay que generar es trabajo”.
Así, mientras el bono de $2,4 millones busca dar una respuesta concreta y aliviar el bolsillo de los trabajadores en el corto plazo, el desafío planteado para 2027 apunta a que ese alivio extraordinario no sea la única herramienta disponible para las familias santiagueñas.




