Cuánto creció la deuda externa desde que Javier Milei es presidente: el alarmante número
La deuda externa de la Argentina alcanzó un nuevo máximo histórico de USD 327.855 millones al término del segundo trimestre de 2026, según reveló el último informe oficial de Balanza de Pagos e Inversión Internacional publicado por el INDEC.

La deuda externa de la Argentina alcanzó un nuevo máximo histórico de USD 327.855 millones al término del segundo trimestre de 2026, según reveló el último informe oficial de Balanza de Pagos e Inversión Internacional publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El número marca un incremento nominal de USD 41.904 millones (un alza del 14,7%) desde que el presidente Javier Milei asumió el Poder Ejecutivo en diciembre de 2023, cuando el stock de pasivos con el exterior se ubicaba en USD 285.951 millones. La cifra encendió las alarmas de analistas económicos ante el paralelo deterioro del nivel de consumo y el marcado aumento de la morosidad financiera en familias y pymes.
El reporte del organismo estadístico precisa que tan solo en el segundo trimestre de 2026 el endeudamiento externo se incrementó en USD 4.724 millones respecto al trimestre previo.
Esta masa de compromisos abarca las obligaciones internacionales del Gobierno central (USD 164.004 millones), las administraciones provinciales y municipales (USD 17.109 millones), el Banco Central de la República Argentina (BCRA) y los pasivos del sector privado, exponiendo la elevada vulnerabilidad del esquema financiero frente a los vencimientos de capital e intereses previstos para los próximos años.

La discrepancia metodológica entre los números del INDEC y los datos del Gobierno
Frente a la difusión del récord histórico del INDEC, desde el Ministerio de Economía defienden una metodología alternativa basada en la "deuda neta consolidada", indicador que suma las obligaciones del Tesoro y del BCRA pero descuenta los pasivos cruzados entre organismos públicos. Bajo ese criterio oficial, la Secretaría de Finanzas argumenta que los pasivos totales registraron un descenso de entre USD 17.000 y 20.000 millones gracias a la cancelación de instrumentos de absorción monetaria.
Sin embargo, las mediciones históricas tradicionales del Ministerio de Economía analizadas por consultoras privadas arrojan un panorama contrapuesto. Si se toma el stock bruto de la deuda pública total, esta escaló hasta ubicarse en USD 483.800 millones, impulsada principalmente por la capitalización automática de intereses por un monto superior a los USD 89.000 millones. Asimismo, los compromisos en moneda extranjera y con organismos multilaterales registraron un incremento ininterrumpido a lo largo de toda la gestión libertaria.
El rol del FMI y el peso de las obligaciones internacionales
Dentro del entramado de acreedores externos, los organismos internacionales concentran el 59,5% de la deuda directa del Gobierno nacional, alcanzando la suma de USD 97.572 millones. En este esquema, el Fondo Monetario Internacional (FMI) se consolida como el principal acreedor individual de la República Argentina, con una acreencia que supera los USD 59.100 millones, lo que representa aproximadamente el 35% de toda la cartera global de préstamos del organismo crediticio.
El peso de estos pasivos implica un flujo constante de divisas hacia el exterior en concepto de intereses y sobrecargos. Desde el año 2018, la Argentina ha desembolsado más de USD 15.600 millones únicamente para cubrir los intereses del programa financiero, de los cuales cerca de USD 5.880 millones fueron girados durante la actual administración. Hacia el año 2030, las proyecciones financieras contemplan erogaciones adicionales por más de USD 12.700 millones solo para atender los compromisos de servidumbre del cupón con el FMI.




