Jorge Véliz cumpliría 63 años: el Rey de la Guaracha y un legado que sigue haciendo bailar al país
Este 8 de octubre, Santiago del Estero recuerda a uno de sus mayores ídolos populares. Junto a su hermano Marcelo fue protagonista del nacimiento de la guaracha santiagueña, un ritmo que trascendió las fronteras provinciales y continúa vivo en su familia y en su público.

Hay voces que quedan unidas para siempre a las celebraciones de un pueblo. La de Jorge Véliz, el Rey de la Guaracha, es una de ellas. Este jueves 8 de octubre cumpliría 63 años, y su recuerdo encuentra una expresión cotidiana en las canciones que siguen sonando en fiestas, bailes y reuniones familiares de Santiago del Estero y de distintos puntos del país.
Cantante, músico y referente de la movida tropical, construyó una trayectoria que ayudó a darle identidad y proyección nacional a la guaracha santiagueña. Su nombre quedó ligado a Los Caimanes Santiagueños y a Los Santiagueños de Oro, pero también a una forma de interpretar la música popular que lo convirtió en un ídolo para varias generaciones.
Del barrio Juan Felipe Ibarra a los escenarios del país
La historia de Jorge tuvo sus primeras raíces en Rodeo de Soria, en el departamento Capital, donde vivió durante su infancia. Más adelante, la familia se instaló en el barrio Juan Felipe Ibarra, un lugar inseparable de la historia musical de los Véliz.
En ese entorno familiar, con su hermano Marcelo en el acordeón, comenzó a desarrollar su vocación. El apoyo de su padre, Artemio, quien compró los instrumentos para que pudiera formar su propio conjunto, fue parte de aquel comienzo. Con el tiempo llegaron las actuaciones, las grabaciones y las giras que extendieron su vínculo con el público más allá de Santiago del Estero.
Jorge y Marcelo fueron protagonistas de la creación y consolidación de la guaracha santiagueña, una expresión nacida del encuentro entre las raíces regionales y la música tropical. El acordeón, la percusión y el impulso bailable se combinaron para darle una personalidad propia, reconocible dentro y fuera de la provincia. La Asociación Argentina de Intérpretes reconoce a ambos hermanos entre los creadores del género.
Los Caimanes y Los Santiagueños de Oro
Antes de su consagración, Jorge integró Los Colombianos del Ritmo. Luego llegó la etapa de Los Caimanes Santiagueños y, en 1990, el proyecto identificado como Jorge Véliz y Los Santiagueños de Oro, con el que afianzó su lugar en la música popular.
Su repertorio reunió canciones románticas y temas que se hicieron parte de los bailes. “Esa porteñita” y “El Tumbado” figuran entre los éxitos que marcaron su recorrido y contribuyeron a ampliar su popularidad.
Esa presencia continúa en las grabaciones que escuchan quienes lo siguieron desde sus comienzos y quienes conocieron su voz a través de sus familias. Sus canciones forman parte de una memoria compartida que vuelve a ponerse en movimiento cada vez que suena una guaracha.

Una herencia que continúa en su familia
El legado musical encontró continuidad en sus hijos Alejandro y Jorge Daniel, además de sus hermanos, sobrinos y nietos. La familia mantiene el vínculo con ese repertorio y con el público que acompañó al Rey de la Guaracha.
Alejandro recuerda en su biografía artística sus comienzos junto a su padre en Los Santiagueños de Oro, una experiencia que fue parte de su formación y del camino que después desarrolló sobre los escenarios.
Jorge Véliz falleció el 10 de abril de 2012, fecha que se recuerda como el Día de la Guaracha Santiagueña. Su figura quedó asociada a una expresión cultural que nació en los barrios y llegó a convertirse en una de las marcas musicales de la provincia.
Este 8 de octubre, cuando cumpliría 63 años, su voz sigue encontrando lugar en cada nueva celebración. Allí, entre canciones que pasan de una generación a otra, permanece el vínculo del Rey de la Guaracha con su gente.




