Cuatro niños, de 9, 6, 4 y casi 2 años quedaron sin su mamá: Karen García había intentado separarse del femicida Rubén Carrizo
Karen tenía 32 años y, según quienes la conocían, había comenzado a trabajar y buscaba separarse de su pareja.

Karen Romina García tenía 32 años y era mamá de cuatro niños de 9, 6, 4 años y casi 2. Quienes la conocían la recuerdan como una mujer dedicada a su familia, que buscaba salir de una relación de 12 años atravesada, según relataron personas de su entorno, por episodios de violencia física y verbal. Había comenzado a trabajar como empleada doméstica con la intención de separarse de su pareja, Rubén Ricardo Carrizo, de 39 años, quien quedó detenido por el femicidio. Días antes de su muerte, la mujer habría pedido ayuda, según contaron vecinos.
El crimen ocurrió en una vivienda del barrio Villa del Carmen, en la zona oeste de Santiago del Estero. La noticia se conoció este lunes, cuando el hermano de Karen llegó a la casa y la encontró sin vida en una de las habitaciones. Horas después, su pareja se presentó en una dependencia policial y quedó detenido.

Detrás del hecho que conmociona a la comunidad santiagueña aparece la historia de una mujer que, de acuerdo con los testimonios recogidos entre personas cercanas, había decidido buscar una salida a la relación. Sus cuatro hijos quedaron sin su mamá y al cuidado de familiares, mientras la Justicia avanza en la investigación para esclarecer las circunstancias del femicidio.
Una separación que habría estado marcada por la violencia
Karen y Carrizo llevaban alrededor de 12 años de relación. Según relataron personas del entorno de la víctima, durante ese tiempo se habrían registrado episodios reiterados de violencia física y verbal. Pese a esos antecedentes mencionados por allegados, no se registrarían denuncias previas, de acuerdo con la información disponible hasta el momento.
Quienes conocían a Karen señalaron que la mujer había comenzado a trabajar como empleada doméstica y que su intención era separarse de su pareja. También describieron una dinámica de control y manipulación que, según esos testimonios, ejercía el hombre sobre ella.
Carrizo no tendría un empleo formal y realizaría trabajos ocasionales, conocidos popularmente como changas. Los detalles sobre la convivencia y los antecedentes de violencia forman parte del contexto que deberá ser reconstruido durante la investigación judicial.
La situación de Karen habría llegado a un punto crítico en los días previos al crimen. De acuerdo con lo que contaron algunos vecinos, la mujer habría pedido ayuda. Por el momento, no trascendieron detalles precisos sobre las circunstancias de ese pedido ni sobre quiénes habrían tomado conocimiento de la situación.
Entre quienes la conocían, el recuerdo de Karen está ligado especialmente a sus cuatro hijos. “Se desvivía por sus hijos”, contaron algunos vecinos al describir el vínculo que mantenía con los pequeños.
Los niños tienen 9, 6 y 4 años, mientras que el menor tiene casi 2. La muerte de su mamá los dejó en una situación de extrema vulnerabilidad familiar, en medio de una causa judicial que tiene a su padre detenido como acusado del crimen.

Durante el procedimiento policial, el hermano de Karen retiró a los cuatro menores de la vivienda. Desde entonces, la situación familiar quedó atravesada por la necesidad de garantizar su cuidado y acompañamiento tras la muerte de la mujer.
El testimonio de quienes conocían a Karen permite reconstruir parte de su vida cotidiana, marcada por la crianza de sus hijos y, según los relatos de su entorno, por el intento de poner fin a una relación que se habría vuelto violenta.
El incendio que había golpeado a la familia meses antes
La familia también había atravesado una situación difícil aproximadamente tres meses antes del femicidio, cuando un incendio afectó el lugar donde vivían.
Según aclararon familiares, se trató de un accidente doméstico que provocó importantes pérdidas materiales. Vecinos de la zona colaboraron para sofocar las llamas y ayudar ante las consecuencias del siniestro.
La familia remarcó que aquel episodio no tendría relación con el femicidio. El incendio constituye un antecedente de las dificultades que habían atravesado, pero no debe confundirse con las circunstancias que ahora investiga la Justicia.
Los escabrosos detalles del femicidio de Karen García
El hecho se descubrió alrededor de las 11.30 del lunes, cuando el hermano de Karen, de 24 años, llegó a la vivienda ubicada en el sector de las 450 Viviendas del barrio Villa del Carmen. Al ingresar, encontró a su hermana boca abajo en una de las habitaciones y pidió asistencia de emergencia.
Personal del Servicio de Emergencias y Accidentes de Santiago del Estero (SEASE) acudió al domicilio y constató que la mujer se encontraba sin vida. Según el informe policial, el fallecimiento se habría producido varias horas antes del hallazgo.
Mientras se desarrollaban las primeras actuaciones, Rubén Ricardo Carrizo se presentó acompañado por un familiar en la Comisaría N.º 3 del barrio Cabildo. El hombre, de 39 años, quedó detenido en el marco de la causa.
De acuerdo con el informe policial, Carrizo habría manifestado que durante la madrugada asfixió a Karen con una almohada mientras dormía. Esa declaración forma parte de las actuaciones y deberá ser corroborada mediante las pericias y las demás pruebas que se incorporen al expediente.

La investigación judicial por el femicidio en Villa del Carmen
La causa está a cargo de la fiscal Lucía González Farías, de la Unidad de Violencia de Género e Intrafamiliar. La funcionaria dispuso la intervención del Departamento de Homicidios y del médico de Policía para realizar las medidas correspondientes.
Los investigadores deberán establecer la mecánica del crimen, reconstruir las horas previas a la muerte y analizar los elementos reunidos en la vivienda. También será relevante determinar si existieron antecedentes o señales de violencia que puedan ser incorporados formalmente a la causa.
Mientras Carrizo permanece detenido, cuatro niños atraviesan las consecuencias más dolorosas de la tragedia: la pérdida de su mamá. Karen tenía 32 años y, según quienes la conocían, había comenzado a trabajar y buscaba separarse de su pareja. Su muerte dejó una familia atravesada por el dolor y una investigación que deberá esclarecer lo ocurrido.




