Revocaron la prisión perpetua de una mujer que mató a su beba y ahora recibirá una nueva condena
El Superior Tribunal de Justicia de Santiago del Estero consideró que existieron circunstancias extraordinarias de atenuación en el caso de María Antonella López, condenada por la muerte de su hija recién nacida. El estado puerperal, las pericias psicológicas y la violencia de género fueron claves para revisar la pena.

La Justicia de Santiago del Estero deberá fijar una nueva condena para María Antonella López, una mujer de Pinto, departamento Aguirre, cuyo caso llegó al Superior Tribunal de Justicia (STJ) tras haber sido sentenciada a prisión perpetua en 2019 por la muerte de su hija recién nacida. El máximo tribunal provincial dejó sin efecto esa pena al considerar que el hecho estuvo atravesado por circunstancias extraordinarias de atenuación.
La decisión fue adoptada el 6 de octubre por los vocales Eduardo Llugdar, Ana Rosa Rodríguez y Federico López Alzogaray, quienes hicieron lugar al recurso de casación presentado por el abogado Pedro Orieta, representante de López, domiciliada en el barrio Islas Malvinas. El expediente deberá volver a un tribunal con otra integración para que determine la nueva sanción.
El caso se remonta al 20 de abril de 2017, cuando López dio a luz a una beba cuyo cuerpo fue encontrado posteriormente en un basural. En mayo de 2019, un tribunal la condenó por homicidio calificado por el vínculo, en una causa que tuvo versiones contrapuestas sobre su estado emocional durante el parto y las circunstancias que rodearon la muerte de la niña.

Por qué el Superior Tribunal revocó la prisión perpetua
Los jueces del STJ consideraron que debían contemplarse tres factores centrales: el estado puerperal, las pericias psicológicas y la violencia de género. Esos elementos sustentaron la aplicación de circunstancias extraordinarias de atenuación, que permitirán establecer una pena diferente de la prisión perpetua.
En su resolución, el máximo órgano judicial provincial remarcó la obligación de investigar, juzgar y ejercer la defensa con perspectiva de género. En consecuencia, ordenó remitir el expediente a un tribunal inferior integrado por otros magistrados para que individualice la nueva pena, dentro de la escala que se abre con la recalificación del caso: de 8 a 25 años de prisión.
La causa había tenido posiciones diferentes durante el juicio original. Los vocales Julio Carmelo Vidal y Alfredo Pérez Gallardo votaron por encuadrar el hecho como homicidio calificado por alevosía, mientras que el entonces presidente del tribunal, Julio David Alegre Paz, consideró que existían circunstancias excepcionales de atenuación que debían tenerse en cuenta al determinar la pena.
La defensa, la Fiscalía y la intervención del CELS
Durante el juicio de 2019, los fiscales Andrea Darwich y Martín Silva habían solicitado la prisión perpetua. Sostuvieron que López sabía que su hija recién nacida podía morir al dejarla dentro de una bolsa en un basural.
La defensa, entonces a cargo de Gabriel Toloza, pidió que se reconocieran circunstancias excepcionales de atenuación. Argumentó que la mujer atravesaba un estado emocional alterado tras un embarazo y un parto traumáticos.
Después de la condena, la nueva defensa presentó un recurso de casación. En el proceso también intervino el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) mediante un amicus curiae, una figura jurídica que permite a instituciones o personas ajenas al litigio aportar argumentos y opiniones para colaborar con la resolución judicial.
Qué declaró María Antonella López durante la investigación
En su declaración, López describió una relación atravesada, según su testimonio, por episodios de violencia y amenazas de su pareja, Luis Andrés Arce. Afirmó que él sabía del embarazo, pero no quería que otras personas se enteraran y la amenazaba con quitarle a su otro hijo si revelaba la gestación.
También relató que su pareja y la hermana de este la golpeaban y que nunca había denunciado esos episodios por temor. Según su versión, el día anterior al parto había sufrido una agresión que habría acelerado el inicio del trabajo de parto.
La mujer contó que comenzó a dar a luz de pie en el baño, que cortó el cordón umbilical con la mano y que luego cubrió a la beba con una remera blanca antes de llevarla a la habitación. Dijo que su hijo, que entonces tenía cuatro años, se despertó y tomó mate cocido, mientras ella colocaba a la recién nacida en la cama y después la envolvía en una colcha.
Cómo fue encontrada la beba en el basural
Según el relato de López, alrededor de las 2 de la madrugada del día siguiente envolvió el cuerpo de la niña en un mantel y otros trapos y lo dejó en un canasto de basura. Horas más tarde, un recolector de residuos encontró el cuerpo, envuelto en prendas que pertenecían a la mujer, y dio aviso de la situación.
Durante su declaración, López aseguró que no había escuchado llorar a la beba ni le había dado el pecho porque creía que ya estaba sin vida. También afirmó que su pareja había intentado mantener oculto el embarazo: según su testimonio, él había publicado en Facebook ropa de la niña para regalarla y luego fingió que la publicación había sido realizada por ella.
En el juicio, López manifestó su arrepentimiento y pidió una oportunidad para poder criar a su otro hijo. La mujer sostuvo que no podía precisar qué había pasado por su mente al momento de los hechos.




