Bichos necesita la ayuda de los santiagueños para saldar una deuda millonaria en alimentos
La asociación civil vuelve a recurrir a la solidaridad de los santiagueños para afrontar sus compromisos y garantizar la alimentación de los animales.

La asociación civil protectora de animales Bichos solicitó nuevamente la colaboración de los santiagueños y santiagueñas para afrontar una deuda por la compra de alimentos destinados a los perros y gatos que están bajo su cuidado. Según informaron, necesitan reunir $2.900.000, que deben ser abonados hasta el próximo viernes 23 de octubre.
A través de sus redes sociales, la organización compartió un pedido de ayuda contundente y apeló a la solidaridad de la comunidad para poder sostener la alimentación diaria de los animales que alberga en su refugio.
"Debemos más de $2.900.000 y tenemos un par de días para pagar. Detrás de cada bolsa hay animales que dependen de nosotros para comer todos los días. Si cada persona que ve esta publicación aporta aunque sea $100 o $200, podemos llegar. Por favor, necesitamos ayuda una vez más", expresaron desde Bichos.

Quienes deseen colaborar económicamente pueden realizar una transferencia al alias BICHOS.AYUDA, correspondiente a la Asociación Civil Protectora de Animales Bichos.
Un refugio que necesita ayuda permanente
La asociación lleva adelante una importante tarea en Santiago del Estero, donde trabaja en el rescate, la recuperación, la castración y la adopción de perros y gatos. Además de brindarles alimento, ofrece atención veterinaria y cuidados a los animales que llegan en situación de abandono o necesitan asistencia.
En su predio, ubicado en la zona norte de la Capital, cientos de perros encuentran refugio, alimento, atención veterinaria y, sobre todo, una segunda oportunidad.
Detrás de esa labor hay un grupo de personas que trabaja todos los días y enfrenta el desafío permanente de conseguir los recursos necesarios para sostener el espacio.
El refugio Bichos funciona diariamente de 8 a 21 y su tarea va mucho más allá de los pedidos de colaboración económica que periódicamente comparte con la comunidad.
Allí se rescatan perros heridos, se los alimenta, se los cura, se los castra y se trabaja en su socialización para prepararlos para una futura adopción. Cuando las condiciones lo permiten, también se les busca una familia que les brinde un hogar definitivo y la oportunidad de comenzar de nuevo.
En este contexto, la organización vuelve a recurrir a la solidaridad de los santiagueños para afrontar sus compromisos y garantizar la alimentación de los animales que dependen de sus cuidados.




