River, el Más Grande, pero Boca, el más odiado
El Xeneize, finalista de la Sudamericana, deja en evidencia que es el club que más antipatía genera en el fútbol argentino. Cuando pierde, muchos festejan; cuando gana, abundan las quejas.

POR EL TRIBUNERO…(el único, el resto que reniegue)
Cada club tiene su eslogan, esa frase que lo identifica y que expresa cómo se siente frente al resto. River es “el más grande”; Independiente, “el Rey de Copas”; Racing, “el primer campeón”, y Boca, “la mitad más uno”.
Y esto seguramente molestará al hincha millonario, pero ser el más grande no significa ser el más odiado. Porque una cosa es la grandeza deportiva, los títulos, la historia y la cantidad de hinchas, y otra muy distinta es la antipatía que un equipo genera en sus rivales.
En ese terreno, Boca parece jugar un campeonato aparte.
Será por sus hinchas, que para muchos se vuelven insoportables cuando ganan; será por esa frase que se repite desde hace años: “Todos quieren ganarle a Boca”. Lo cierto es que el Xeneize tiene esa particularidad de provocar una reacción especial en buena parte del ambiente futbolero. Cuando gana, hay bronca. Cuando pierde, hay festejos que van mucho más allá de los colores del rival.
Si no, preguntale al hincha de Racing, de Vélez, de Independiente o de San Lorenzo a quién quiere ganarle. ¿Cuál es el equipo que más disfruta vencer? ¿A quién prefiere ver perder o quedarse sin títulos?
Es más, vayamos un poco más cerca, a Santiago del Estero. Preguntale al hincha de Central Córdoba qué le gustaría más: ¿ganarle a Boca o ganarle a River? La respuesta puede variar, claro, pero el interrogante sirve para entender esa rivalidad que trasciende los enfrentamientos directos y se mete en la pasión de los hinchas.
Y ahora, con los streamers y las reacciones en vivo, la teoría queda todavía más expuesta. Las redes sociales se llenan de videos de hinchas de River que reaccionan con bronca al buen momento de Boca y que ruegan que el Xeneize no gane ninguno de los títulos que tiene por delante: la Sudamericana, el torneo anual, el Clausura o la Copa Argentina.
En cada partido aparece esa mezcla de nervios, enojo y esperanza de que el rival tropiece. Y eso también forma parte del folclore del fútbol: a veces, la alegría propia no alcanza si el de enfrente también festeja.
River podrá seguir sosteniendo su condición de “Más Grande”, con todo lo que representa su historia. Pero Boca tiene otro mérito, menos decoroso para algunos y seguramente más divertido para sus hinchas: parece ser el equipo cuya derrota más se celebra entre los rivales.
Porque en el fútbol argentino no solamente importa quién gana. También importa quién pierde, quién queda afuera y quién hace que millones de personas estén pendientes de un resultado aunque no jueguen por sus propios colores.
Buen fin de semana para todos. Y buena suerte con la ciudad griega, pionera de la democracia.
¡Hasta la próxima!




