“Cerebro primitivo”: la descripción de un psiquiatra sobre Pity Álvarez
Dos especialistas expusieron sus evaluaciones sobre las secuelas que atribuyen al consumo prolongado de drogas y las dificultades que presenta el músico para desenvolverse por sus propios medios.

El juicio contra Cristian “Pity” Álvarez por el homicidio de su vecino Cristian Díaz, ocurrido el 12 de julio de 2018 en el barrio Samoré de Villa Lugano, atraviesa su etapa final en la Ciudad de Buenos Aires. Durante una de las últimas audiencias, dos profesionales de la salud mental brindaron sus testimonios ante el tribunal.
El psiquiatra Carlos De Marco sostuvo que el consumo prolongado y en altas dosis de sustancias como crack, cocaína y alcohol habría agravado los trastornos psíquicos del cantante de Intoxicados. En su exposición, describió alteraciones que pueden afectar el control de los impulsos, la percepción de la realidad y la capacidad de relacionarse con otras personas.
Por su parte, los abogados defensores Sebastián Queijeiro y Javier Baños confirmaron que el músico tiene previsto declarar el lunes 2 de noviembre. Actualmente, Álvarez sigue el proceso judicial de manera remota desde el centro de salud mental Colonial Solar, ubicado en Castelar, mientras su defensa cuestiona las condiciones en las que se desarrolla el juicio.

Qué dijeron los peritos sobre el estado mental de Pity Álvarez
Durante su declaración ante el Tribunal en lo Criminal y Correccional N.º 29 de la Ciudad de Buenos Aires, De Marco explicó que el consumo de cocaína puede provocar daños en el lóbulo frontal del cerebro y afectar los mecanismos que permiten inhibir impulsos y regular la conducta.
“Cuando consume se produce un cerebro primitivo”, afirmó el psiquiatra. También advirtió que pueden aparecer ideas paranoides, psicóticas o persecutorias, en las que la percepción subjetiva de una persona llega a imponerse sobre la realidad material.
Al referirse al episodio que terminó con la muerte de Cristian Díaz, el profesional planteó la posibilidad de que Álvarez hubiera actuado con la conciencia anulada y creyera que se estaba defendiendo de una agresión, aun cuando no hubiera existido un peligro real.
“No hay error porque no hay conciencia”, sentenció De Marco. Además, sostuvo que el músico necesita actualmente supervisión constante debido a las dificultades que presenta para dirigir sus propios actos.
La evaluación psiquiátrica que describió sus dificultades cotidianas
La psiquiatra Daiana Sinigoj, quien evaluó a Álvarez en 2022 y también declaró durante la audiencia, describió limitaciones importantes en su funcionamiento diario.
La profesional señaló que el cantante presenta una marcada indiferencia afectiva y recordó que, durante las entrevistas de evaluación, en ocasiones se quedaba dormido. También afirmó que tenía dificultades para comprender lo que se le decía y para tomar decisiones entre distintas alternativas.
“Le dabas 2 ó 3 opciones y se perdía, no podía elegir la mejor”, relató Sinigoj. Según su testimonio, el músico tampoco podía realizar de manera autónoma una actividad cotidiana como bañarse.
La defensa denunció riesgos para la salud del músico
Mientras avanzan las audiencias, los abogados de Álvarez difundieron un comunicado en el que advirtieron sobre un supuesto riesgo para la vida y la salud de su defendido. Por ese motivo, solicitaron la intervención urgente del Tribunal Superior de Justicia de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
En el documento, la defensa denunció presuntos tratos crueles, inhumanos y degradantes, además de posibles vulneraciones de garantías constitucionales y de tratados destinados a proteger los derechos de las personas con discapacidad.
El abogado Germán Francone, también integrante de la defensa, cuestionó que el músico sea juzgado mientras se encuentra en discusión su capacidad para afrontar el proceso. “Es como una falta de congruencia total que hoy se esté juzgando a una persona presuntamente incapaz frente a un tribunal oral con una expectativa de pena que puede ser demasiado grave”, manifestó.
Francone describió la situación de Álvarez en el centro Colonial Solar como una “internación psiquiátrica forzosa ordenada por la justicia civil por considerarlo peligroso para sí y para terceros”.




