River ya le ganó a Boca en Madrid, pero ¿disfrutaría más si desciende?
El hincha de River tiene una pregunta para responder: ¿qué disfrutaría más, haberle ganado a Boca la final de Madrid o ver al Xeneize perder la categoría? Si nunca se lo planteó, es momento de hacerlo. La respuesta dirá mucho sobre sus prioridades futboleras.

POR EL TRIBUNERO…
Durante años, al hincha de River le costó pegarle donde más le dolía al de Boca en esas interminables discusiones sobre quién es más grande. El Millonario podía sacar pecho por ser el club más ganador del campeonato argentino y por su enorme popularidad, pero enfrente tenía a un Xeneize que exhibía más Copas Libertadores, más títulos internacionales y una ventaja en el historial del superclásico.
Además, Boca podía presumir de algo que a River le costaba discutirle: sus conquistas intercontinentales frente a gigantes europeos como el Real Madrid y el Milan, repletos de figuras. Y, por si fuera poco, hasta 2015 el Millonario nunca había eliminado al Xeneize en una copa internacional.
Como si todo eso no alcanzara, llegó 2011 y el descenso de River. Una herida difícil de cerrar, que Boca disfrutó a su manera: mientras su clásico rival transitaba por la Segunda División, el Xeneize se consagró campeón invicto del torneo Apertura. Para completar el combo, en 2008 Boca había terminado primero y River, último.
Pero apareció Marcelo Gallardo y cambió la historia de los mano a mano. River eliminó a Boca dos veces en semifinales y le ganó la final más recordada de todas: la de Madrid, en diciembre de 2018. Una victoria que marcó un antes y un después en la rivalidad y le dio al hincha millonario una carta de triunfo que todavía exhibe con orgullo.
Desde entonces, ya no se trata solamente de discutir quién es más grande. El hincha de River pasó de defenderse de las cargadas a devolverlas con una frase que se convirtió en bandera: «Ahora yo soy tu papá».
Y aunque Boca volvió a imponerse en cruces decisivos del ámbito local —Copa Argentina, Copa de la Liga y Liga Profesional—, con triunfos por penales y aquel 4 a 2 en Córdoba, muchos millonarios parecen considerar esos golpes simples rasguños frente a la gloria conseguida en Madrid. Para ellos, aquella final todavía pesa más que cualquier eliminación posterior.
Ahora bien, la pregunta es otra.
Si Boca descendiera, ¿el hincha de River disfrutaría más que con aquella final en Madrid?
Piénsenlo, millonarios. No hay respuesta correcta ni incorrecta, pero sí una elección que puede desnudar qué pesa más en el corazón de un hincha: la alegría eterna de ganarle una final a tu máximo rival o la felicidad de verlo perder la categoría.
Porque una cosa es ganarle al clásico rival y otra, muy distinta, es verlo caer al lugar que alguna vez le tocó ocupar a uno.
Buen fin de semana, tribuneros. Y ya que estamos, dejo mi pronóstico para el domingo: no habrá empate. Eso sí, ojo con lo que pueda pasar en Córdoba, porque se anuncian fuertes tormentas. Y cuando el cielo se pone bravo, nunca se sabe dónde puede terminar la pelota.




