La pobreza volvió a subir en Argentina y alcanzó al 32,6% de la población urbana
Una estimación del economista Martín González-Rozada, de la Universidad Torcuato Di Tella, calculó que casi 10 millones de personas viven en hogares cuyos ingresos no alcanzan para cubrir la canasta básica.

La pobreza volvió a crecer en Argentina y alcanzó al 32,6% de la población urbana durante el semestre abril-septiembre de 2026, de acuerdo con una estimación elaborada por Martín González-Rozada, economista de la Universidad Torcuato Di Tella.
El cálculo representa un incremento de 3,2 puntos porcentuales respecto del 29,4% registrado en el mismo período de 2025. En términos poblacionales, y tomando como referencia unos 30 millones de habitantes urbanos, la proyección equivale a aproximadamente 9,8 millones de personas en situación de pobreza.
El resultado marca un cambio en la tendencia que había mostrado el indicador durante buena parte de los primeros años de la gestión del presidente Javier Milei, cuando la pobreza comenzó a descender después del fuerte aumento registrado a comienzos de 2024.
La estimación se basa en el denominado nowcast de pobreza, un método que permite anticipar la evolución del indicador antes de la publicación de las estadísticas oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).
La indigencia se mantuvo prácticamente estable
Mientras la pobreza mostró un aumento interanual, la indigencia presentó una variación mucho menor. Según la proyección, pasó del 7% al 7,1% entre los semestres abril-septiembre de 2025 y 2026.
La diferencia entre ambos indicadores refleja que el deterioro de los ingresos habría afectado con mayor intensidad a los hogares que no logran cubrir el conjunto de bienes y servicios esenciales, aunque todavía cuentan con recursos suficientes para afrontar sus necesidades alimentarias básicas.
La pobreza se mide a partir de los ingresos de los hogares en relación con el costo de la canasta básica total, que incluye alimentos y otros bienes y servicios esenciales. La indigencia, en cambio, comprende a quienes no reúnen los ingresos necesarios para cubrir la canasta básica alimentaria.
En el Gran Buenos Aires, el valor promedio de la canasta básica total para un adulto equivalente se estimó en $501.764 durante el período analizado, con un incremento interanual del 36,1%.
Los ingresos quedaron por detrás del costo de vida
Uno de los factores centrales que explican el aumento de la pobreza es la pérdida de poder adquisitivo de los ingresos familiares frente al encarecimiento de los bienes y servicios básicos.
De acuerdo con el relevamiento de González-Rozada, entre los semestres marzo-agosto y abril-septiembre de 2026, la canasta básica total aumentó un 9,8%, mientras que los ingresos familiares crecieron apenas un 2,3%.
Esta diferencia redujo la capacidad de compra de los hogares y provocó que una mayor proporción de la población quedara por debajo de la línea de pobreza.
El comportamiento del indicador muestra que una desaceleración de la inflación no implica necesariamente una reducción inmediata de la pobreza. Para que se produzca una mejora, los salarios, las jubilaciones, las transferencias sociales y las demás fuentes de ingresos deben recuperar terreno frente al costo de las canastas básicas.
En el caso de la indigencia, la relación fue diferente: la canasta básica alimentaria aumentó un 2%, frente a una suba del 2,1% en los ingresos de los sectores de menores recursos. Esa evolución ayudaría a explicar la estabilidad de la tasa.
Cómo evolucionó la pobreza desde 2024
La trayectoria del indicador permite dimensionar el cambio registrado en la última estimación.
Durante el primer semestre de 2024, la pobreza alcanzó el 52,9% y la indigencia llegó al 18,2%, en un contexto marcado por la devaluación y la aceleración de los precios.
Posteriormente, la pobreza descendió al 44,9% en el semestre abril-septiembre de 2024, ocho puntos porcentuales menos que en la primera mitad de ese año.
La mejora continuó durante los períodos siguientes, a medida que los ingresos familiares recuperaban terreno frente al costo de las canastas básicas. Sin embargo, la tendencia comenzó a revertirse durante la segunda mitad de 2025, cuando el costo de los bienes y servicios esenciales volvió a crecer por encima de los recursos disponibles en los hogares.
La comparación interanual refleja ese cambio: la pobreza pasó del 29,4% al 32,6% en el período abril-septiembre, lo que representa un incremento de 3,2 puntos porcentuales.
Qué es el nowcast de pobreza
La estimación elaborada por González-Rozada utiliza una metodología que permite proyectar la evolución de la pobreza a partir de información disponible antes de la difusión de las cifras oficiales.
El procedimiento toma como referencia la estructura del mercado laboral y los deciles de ingresos familiares de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), y compara esos recursos con el valor de la canasta básica total correspondiente al período analizado.
De esta manera, permite realizar un seguimiento de la situación social sin esperar la publicación semestral del INDEC.
No obstante, se trata de una proyección y no de un resultado definitivo. La medición oficial puede presentar diferencias respecto de la estimación privada, por lo que los datos del organismo estadístico serán necesarios para confirmar la magnitud del aumento.
Un desafío para la política económica
El nuevo cálculo vuelve a colocar a la pobreza en el centro del debate económico y social. Durante 2024 y parte de 2025, la reducción del indicador había sido presentada por el Gobierno nacional como uno de los resultados de la desaceleración inflacionaria y la recuperación de determinados ingresos.
La proyección para abril-septiembre de 2026, en cambio, muestra que esa mejora perdió continuidad y que la relación entre los recursos familiares y el costo de vida volvió a deteriorarse.
La evolución de los salarios, las jubilaciones y las transferencias destinadas a los sectores de menores ingresos, junto con el comportamiento de los precios de los alimentos y los servicios básicos, serán factores determinantes para la evolución futura del indicador.
La próxima publicación oficial del INDEC permitirá establecer si la tendencia anticipada por el nowcast se confirma y cuál es la magnitud del cambio en los niveles de pobreza e indigencia del país.
Fuente: estimación de pobreza de Martín González-Rozada, economista de la Universidad Torcuato Di Tella.




