Chaco: el padre del bebé fue trasladado a una cárcel y reconstruyen cómo habría ocurrido el quíntuple crimen
Alberto Luis Ávalos, de 25 años, permanece detenido en el Complejo Penitenciario II de Sáenz Peña. El jefe de la Policía del Chaco brindó detalles de la principal hipótesis de los investigadores: el hombre habría atacado a su pareja y a tres niños antes de provocar el incendio en la vivienda.

La investigación por la muerte de una joven de 22 años y cuatro niños en la localidad chaqueña de Quitilipi sumó novedades este lunes. Alberto Luis Ávalos, de 25 años, pareja de Rocío Aranda y padre del bebé de seis meses que también murió en el episodio, fue trasladado al Complejo Penitenciario II de Presidencia Roque Sáenz Peña, donde permanece detenido a disposición de la Justicia.
Mientras avanzan las pericias, el jefe de la Policía del Chaco, Fernando Romero, dio a conocer una reconstrucción preliminar de lo que habría ocurrido durante la madrugada del domingo en la vivienda del barrio Matadero. La principal hipótesis policial sostiene que el sospechoso habría atacado primero a su pareja y a tres de los menores, para luego iniciar el incendio.
La reconstrucción del hecho
Según la información brindada por Romero, Ávalos habría estrangulado a Rocío Aranda y atacado con un arma blanca a tres niños: su hijo de cuatro años y dos sobrinos de la joven, de cinco y cuatro años.
Posteriormente, siempre de acuerdo con la hipótesis que investiga la Policía, habría provocado el incendio en la vivienda, donde también se encontraba su bebé de seis meses. El jefe policial indicó que el pequeño habría fallecido por inhalación de humo, aunque las autopsias deberán establecer las causas precisas de las cinco muertes.
El hombre habría intentado quitarse la vida mediante ahorcamiento. Cuando los efectivos llegaron al lugar, alrededor de las 6, lo encontraron inconsciente en el frente de la propiedad, con lesiones en la zona del cuello.
A pocos metros estaba el bebé en brazos de su abuela paterna. Ambos fueron trasladados al hospital local, pero el pequeño ingresó sin signos vitales.
Los elementos secuestrados y las pericias
En la vivienda, ubicada sobre calle Islas Malvinas al 1200, los investigadores encontraron los cuerpos de las cuatro víctimas que permanecían en el interior. Los primeros exámenes médicos detectaron heridas cortantes en el cuello de tres menores, además de quemaduras en distintas partes del cuerpo.
Durante las tareas de Criminalística se secuestraron tres teléfonos celulares, un cuchillo Tramontina de 27 centímetros con manchas similares a sangre, un encendedor, dos tramos de soga y un fragmento de sábana con rastros rojizos.
También se incorporó a la investigación una prenda deportiva que pertenecía al detenido, secuestrada durante una diligencia realizada en el hospital de Quitilipi.
Todos estos elementos serán sometidos a peritajes para determinar si tienen vinculación con el hecho.
El estado del detenido y la investigación judicial
El primer informe médico sobre Ávalos consignó un cuadro de psicosis aguda, lesiones múltiples por contusión, escoriaciones en forma de lazo en la zona cervical y signos de una posible intoxicación con drogas. Se trata de datos médicos preliminares que no determinan por sí mismos las circunstancias ni la responsabilidad penal del acusado.
El jefe policial también señaló que, según testimonios de allegados, el hombre habría manifestado que estaba «poseído por un demonio». Esa referencia forma parte de los testimonios difundidos y no constituye una explicación médica de lo sucedido.
La causa está a cargo del fiscal subrogante Gustavo Valero, de la Fiscalía de Investigación Penal N.º 1 de Presidencia Roque Sáenz Peña. La Justicia aguarda los resultados de las autopsias y de los estudios sobre los elementos secuestrados para avanzar en el esclarecimiento de las cinco muertes.





