Guardavidas rescataron a dos niños en el Río Dulce

Una jornada que pudo terminar en tragedia se transformó en un exitoso operativo de salvataje este primero de enero en la zona de Playa 8. Alrededor de las 20:20 horas, el cuerpo de guardavidas debió intervenir de urgencia para rescatar a dos hermanos que habían sido arrastrados hacia un sector profundo y peligroso del río.

La situación se desencadenó cuando el guardavidas de apellido Barraza, quien se encontraba realizando advertencias preventivas a otros bañistas, divisó a dos niños que eran llevados por la corriente hacia un pozo ubicado frente al Puesto 1.

Ante el inminente peligro, Barraza dio el aviso sonoro mediante su silbato para que su compañera, Brenda Cortes, activara el protocolo de “hombre al agua”. De inmediato, el guardavidas se lanzó al cauce y logró asegurar a uno de los menores, mientras que el segundo niño fue auxiliado por bañistas que se encontraban en las cercanías y colaboraron para ponerlo a salvo en la costa.

Los menores fueron identificados como Lían y Benjamín, de 6 y 8 años respectivamente, con domicilio en el barrio Los Álamos 2 (Ruta 34). Tras el rescate, ambos fueron trasladados hasta donde se encontraba su tutor, Damián Sayago (30).

A pesar de que al lugar arribó la unidad móvil 12 para brindar asistencia profesional, los tutores de los niños se negaron a que recibieran atención médica por parte de los paramédicos, retirándose del lugar una vez informados de la gravedad de lo sucedido.

Un llamado a la responsabilidad

Este rescate se suma a una serie de intervenciones que el personal de seguridad y guardavidas viene realizando durante este inicio de año debido a la gran afluencia de público. Las autoridades reiteran la peligrosidad de las zonas de pozos y la importancia de que los adultos no descuiden ni un segundo a los menores, especialmente en horarios donde la visibilidad comienza a disminuir.

Desde el cuerpo de guardavidas y las fuerzas de seguridad presentes en el Parque Aguirre, reiteraron la importancia de respetar las señalizaciones y las zonas delimitadas como prohibidas. Asimismo, hicieron un llamado a los adultos responsables para que no pierdan de vista a los menores, especialmente en jornadas de concurrencia masiva donde un descuido puede tener consecuencias fatales.

Afortunadamente, gracias al profesionalismo y la velocidad del accionar de los rescatistas, el inicio del 2026 en el Río Dulce continúa sin víctimas que lamentar.

Compartir