Milei reformó por decreto la ley de inteligencia y otorga a la SIDE facultades para detener personas

El presidente Javier Milei firmó a fines de diciembre un decreto que modifica la Ley de Inteligencia Nacional (25.520), reorganiza la estructura del Sistema de Inteligencia y concentra mayores poderes en la Secretaría de Inteligencia de Estado (SIDE). Entre las novedades más controvertidas, el texto habilita al personal de inteligencia a proceder a la aprehensión de personas en situaciones de flagrancia o con orden judicial, algo que hasta ahora no estaba expresamente previsto en la normativa vigente.

La reforma, que incluye además la creación de nuevas agencias especializadas y la declaración de todas las actividades de inteligencia como “encubiertas”, busca, según fuentes oficiales, modernizar el sistema y adaptarlo a las amenazas contemporáneas, permitiendo recabar información más rápidamente y responder ante riesgos estratégicos para el Estado. El DNU será publicado en el Boletín Oficial y luego deberá ser revisado por el Congreso Nacional, donde la Comisión Permanente de Trámite Legislativo tiene un plazo para tratarlo.

La medida generó críticas de sectores de la oposición, que advierten sobre el uso de un decreto para introducir cambios profundos en un área sensible y alertan que otorgar facultades de detención sin una ley aprobada por el Parlamento podría implicar riesgos para las garantías civiles y los controles institucionales. Para sus impulsores, en tanto, el enfoque permitirá un esquema de inteligencia más eficaz y coordinado entre distintos organismos del Estado.

Compartir