La tarde de este viernes 2 de enero se tornó caótica para la provincia de Salta. Una tormenta de extrema intensidad, que se desató cerca de las 15:00 hs cuando el termómetro superaba los 31°C, dejó a la Capital y zonas aledañas bajo el agua, con serios daños estructurales y servicios interrumpidos.
El fenómeno combinó lluvias torrenciales (17 mm en solo una hora), caída de granizo y ráfagas de viento que alcanzaron los 48 kilómetros por hora. La zona sur de la ciudad fue la más castigada, seguida por el sector norte y el macrocentro, donde las calles se convirtieron en ríos que superaron el nivel de las veredas.
Un escenario de daños y anegamientos
Las imágenes registradas por los vecinos fueron impactantes. En el sector del canal Esteco, la acumulación de agua generó complicaciones extremas para automovilistas y vecinos. El saldo del temporal incluye:
-
Estructuras: Voladura de techos de chapa, caída de carteles publicitarios y daños en vehículos por el granizo.
-
Vía pública: Ramas de gran porte y postes de luz derribados, lo que provocó cortes de energía en barrios como La Viña y Coronel Moldes.
-
Viviendas: Numerosos hogares sufrieron el ingreso de agua, especialmente en la zona sudeste y el barrio 20 de Junio.
El impacto en el Valle de Lerma
La tormenta no se limitó a la ciudad capital. Localidades como Cerrillos, La Merced y Rosario de Lerma también sufrieron inundaciones. Las arterias principales de estas zonas quedaron bloqueadas por el agua, obligando a los servicios municipales a trabajar de emergencia en el drenaje de zonas críticas.

Alerta extendida y recomendaciones
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) mantiene la alerta amarilla para gran parte del territorio salteño. Se advierte que la inestabilidad, con actividad eléctrica intensa y nuevas caídas de granizo, podría repetirse durante todo el fin de semana, extendiéndose hasta el domingo 4 de enero.
La empresa prestataria de energía, EDESA, informó que continúa trabajando para restablecer el servicio en los sectores afectados, aunque advirtió que las interrupciones podrían persistir mientras duren las condiciones climáticas adversas.
