Tras más de 25 años de negociaciones, el histórico acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur superó uno de sus obstáculos más críticos. El Consejo de la UE aprobó hoy, de manera provisional el tratado para que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, firme el documento el próximo lunes en Asunción junto a los mandatarios de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.
De concretarse la ratificación final, se dará nacimiento a la zona de libre comercio más grande del planeta, integrando un mercado potencial de más de 720 millones de consumidores.
El desbloqueo político: El rol de Italia
La aprobación fue posible gracias a intensas gestiones diplomáticas que lograron quebrar la “minoría de bloqueo” dentro del bloque europeo.
La llave italiana: La clave residió en las concesiones otorgadas a Italia, país que inicialmente se oponía. Al sumar el respaldo de Roma, se evitó que los detractores alcanzaran el 35% de la población europea necesario para frenar la resolución.
Países impulsores: Alemania y España lideraron la defensa del tratado, argumentando que es vital para compensar los aranceles de Estados Unidos y reducir la dependencia de China mediante el acceso a minerales críticos en Sudamérica.
Protestas y cláusulas espejo
A pesar del avance, Francia se mantiene en una postura de rechazo absoluto. El presidente Emmanuel Macron ratificó su voto en contra, presionado por un clima de alta tensión social en su país.
Por otra parte, productores agropecuarios franceses bloquearon accesos clave a París y el Arco del Triunfo en protesta por lo que consideran una “competencia desleal” de alimentos sudamericanos (carne, azúcar y aves) a precios más bajos.
Aunque Macron no pudo bloquear el acuerdo en el Consejo, logró la inclusión de “cláusulas espejo”, que obligan a que los productos importados de Argentina y Brasil cumplan con las mismas estrictas normas sanitarias y ambientales que rigen en Europa.
La batalla diplomática se traslada ahora de los despachos ejecutivos a los parlamentos:
Lunes (Firma en Asunción): Encuentro oficial entre Von der Leyen y los líderes del Mercosur para la firma del tratado.
Semanas próximas (Parlamento Europeo): El acuerdo debe ser ratificado por la Eurocámara. Aquí se espera una nueva resistencia: cerca de 150 eurodiputados ya amenazan con recurrir a la justicia para frenar su aplicación.
Entrada en vigor: De superar el filtro parlamentario, el acuerdo comenzaría a regir de forma paulatina, eliminando aranceles en sectores estratégicos como la industria automotriz y el agro.
