Tras la detención de Nicolás Maduro, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump convocó a China y Rusia a comprar todo el crudo venezolano “que necesiten”, ahora gestionado por Washington. A su vez, defendió que su Gobierno tome el control de las ventas de petróleo del país, ya que de lo contrario “Moscú y Pekín lo hubieran hecho primero”, según afirmó.
“Estamos abiertos a hacer negocios. China puede comprarnos todo el petróleo que quiera, allí (en Venezuela) o en Estados Unidos. Rusia puede obtener de nosotros todo el petróleo que necesiten”, anunció ayer en una reunión con directivos de petroleras.
A su vez, el secretario de Energía de Estados Unios, Chris Wright, aseguró que recibió “muchísimas” consultas por parte de petroleras interesadas en invertir en la industria del crudo en Venezuela.
Fue horas antes de que Trump acuda a una reunión con representantes de sector para conocer su interés en el país suramenricano, con el auspicio de Washington. “He recibido muchísimas solicitudes de empresas interesadas en ir a Venezuela, y hasta ahora, ninguna ha pedido dinero. Lo que quieren es que Estados Unidos utilice su influencia para que las condiciones comerciales en Venezuela sean propicias para sus operaciones”, reveló el funcionario en conversación con la cadena Fox News.
A su vez, insistió en que se trata de que Trump “cambie las condiciones (en Venezuela) para que las empresas quieran regresar por razones comerciales”.
Estas declaraciones se producen después de que Washington capturara el pasado sábado al presidente venezolano, Nicolás Maduro, y luego negociara un pacto con el Gobierno interino de Caracas para gestionar la venta de hasta 50.000 millones de barriles de crudo sancionado que el país suramericano le enviará.
