Santiago del Estero se consolidó como un actor fundamental en el marco de un año histórico para el sistema sanitario nacional, tras confirmarse que Argentina alcanzó un récord de donación de órganos y tejidos en 2025. Durante el último Consejo Federal de Salud (Cofesa), se destacó que el país superó los niveles previos a la pandemia, logrando un hito que combina avances médicos con un profundo cambio cultural en la sociedad respecto al acto de donar.
Santiago del Estero, a la vanguardia
En este contexto, Santiago del Estero destacó como un ejemplo de gestión y compromiso, registrando un total de 17 donantes reales en el último período. Gracias a este esfuerzo coordinado, 101 pacientes santiagueños pudieron recibir un trasplante, lo que representa una mejora directa y significativa en su calidad de vida.
De estos procedimientos realizados a ciudadanos de la provincia, 49 correspondieron a órganos y 51 a córneas, reflejando un acceso equitativo a la salud promovido por el Centro de Ablación e Implante de Santiago del Estero (CAISE).
El éxito de la provincia se apoya en la labor de sus instituciones generadoras de donantes, entre las que sobresalen el Hospital Regional Dr. Ramón Carrillo y el Centro Integral de Salud (CIS) Banda. Estas instituciones, junto con el CAISE y el INCUCAI, han fortalecido los procesos de procuración y el acompañamiento a los equipos de salud, garantizando que el sistema funcione de manera eficiente y transparente para quienes esperan una oportunidad terapéutica.
Estadísticas nacionales
A nivel nacional, las cifras son igualmente alentadoras: en 2025 se concretaron 938 procesos de donación de órganos y 1242 de tejidos, superando ampliamente los registros de años anteriores. Este incremento permitió que un total de 497 personas recibieran un trasplante en todo el país, de los cuales 2349 fueron de órganos y 2148 de córneas. Dentro de los trasplantes de órganos, se destacaron 1674 procedimientos renales, 463 hepáticos y 124 cardíacos.
Un dato de especial relevancia social es el impacto en la población más vulnerable: 291 niñas, niños y adolescentes recibieron un trasplante pediátrico este año. Este avance ha sido posible gracias a estrategias como el Programa Procurar, que establece Unidades Hospitalarias de Procuración de Órganos y Tejidos (UHPROT) para detectar y tratar potenciales donantes de manera intrahospitalaria, y la consolidación de la Ley Justina, que presume la voluntad afirmativa de donación en mayores de 18 años.
Finalmente, el sistema de salud ya proyecta el Plan Estratégico Federal en Donación y Trasplante 2026-2028, con el objetivo de reducir aún más los tiempos de espera, que actualmente afectan a más de 7200 pacientes en lista de espera a nivel nacional. La implementación de nuevas técnicas, como la donación en asistolia (donación tras paro cardíaco), promete ampliar el universo de donantes y seguir consolidando a Argentina, y a provincias como Santiago del Estero, a la vanguardia del trasplante en la región.
Para comprender la magnitud de este esfuerzo, podemos pensar en el sistema de donación como un gran engranaje de relojería federal: cada hospital y cada donante actúan como piezas precisas que, al activarse, ponen en marcha el motor de la vida para quienes ya no tenían esperanza de movimiento.
