El “avión del juicio final” de EE. UU. aterrizó en Los Ángeles y generó un sinfín de teorías

El Boeing 747 E-4B Nightwatch, conocido como el “avión del juicio final” o “Doomsday Plane”, fue captado aterrizando en el aeropuerto internacional de Los Ángeles (LAX) el jueves por la noche en un vuelo que partió de la Joint Base Andrews, cerca de Washington D.C. y que trasladó al secretario de Defensa de Estados Unidos, Pete Hegseth, generando amplio seguimiento por parte de medios internacionales y comunidades de observadores aeronáuticos.

La aparición de esta aeronave estratégica en suelo civil volvió a provocar especulaciones en redes sociales y en medios ante el contexto de tensiones geopolíticas recientes, incluida la captura de Nicolás Maduro y movimientos militares en otras regiones. Sin embargo, fuentes oficiales y especialistas en defensa señalan que no hay indicios públicos de que la operación respondiera a una emergencia específica, sino que habría sido un traslado institucional para que Hegseth asistiera a reuniones vinculadas a asuntos de defensa en California.

El E-4B Nightwatch es un avión especialmente modificado sobre la base de un Boeing 747-200 que sirve como Centro Nacional de Operaciones Aerotransportadas, diseñado para funcionar como cuartel general aéreo en caso de que los centros de comando en tierra queden inutilizados por ataques, catástrofes o situaciones de crisis extrema. Equipado con avanzados sistemas de comunicaciones satelitales, blindaje contra pulsos electromagnéticos y capacidad para reabastecimiento en vuelo, permite a los altos mandos militares y gubernamentales dirigir operaciones estratégicas desde el aire.

Aunque su uso público es poco frecuente, la aeronave se desplaza periódicamente para mantener la preparación de las tripulaciones y sistemas, y su aparición suele captar la atención global por su papel emblemático dentro de la continuidad del gobierno estadounidense en escenarios críticos. En este caso, la elección del E-4B en lugar de un avión gubernamental convencional ha sido interpretada por algunos analistas como una decisión logística o de protocolo, aunque el Departamento de Defensa no ha ofrecido una explicación detallada.

La cobertura internacional de los movimientos del Nightwatch incluyó confirmaciones de su trayectoria desde Washington hasta Los Ángeles y la presencia de Hegseth a bordo, lo que alimentó el debate sobre su función y significado en el escenario actual, así como sobre el rol de este tipo de aeronaves en la estrategia militar y de seguridad nacional de Estados Unidos.

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