Quienes perciben la Asignación Universal por Hijo (AUH) cerraron el año 2025 con un poder adquisitivo equivalente a casi el doble del que tenían en noviembre de 2023. Según un reporte del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF), el ingreso real de este sector terminó un 67% por encima del nivel de hace dos años, convirtiéndose en el grupo poblacional con mayor mejora relativa durante la gestión de Javier Milei.
El informe detalla que solo en 2024 los beneficiarios de la AUH ya habían registrado un aumento real del 47%, consolidando una tendencia de protección del ingreso que el Gobierno priorizó en un contexto de fuerte ajuste fiscal. De los seis grupos analizados, fue el único que logró una mejora sostenida del poder de compra entre 2023 y 2025.
La contracara de este proceso se observa en la clase media y en otros sectores del mercado laboral. El aumento de los servicios públicos y la persistencia de una inflación elevada impactaron de lleno en los ingresos reales. Los trabajadores privados registrados cerraron 2025 con un poder adquisitivo prácticamente igual al de noviembre de 2023, mientras que, si se compara el ingreso anual, terminaron un 1,5% por debajo del nivel de 2023.
El deterioro fue mayor en el sector público. Los empleados públicos nacionales acumularon una pérdida real del 33% respecto de noviembre de 2023, siendo el grupo más afectado. En el caso de los trabajadores públicos provinciales, la caída anual del poder adquisitivo fue del 11%, aunque hacia fines de 2025 lograron una leve recuperación respecto del peor momento del ajuste.
Entre los jubilados, el panorama también fue dispar. Aquellos que perciben solo el haber, sin bonos, cerraron 2025 con una mejora real del 9,3% en la comparación mensual, aunque en el análisis anual aún muestran una pérdida del 9% frente a 2023. En cambio, los jubilados que cobran el haber mínimo más bono terminaron el año con una caída real del 7,5% en la medición mensual y una pérdida anual del 13,8%.

El informe subraya que el gasto salarial fue uno de los rubros que el Gobierno nacional continuó recortando durante 2025 para sostener el equilibrio fiscal, priorizando el financiamiento de las jubilaciones y de la AUH. En ese marco, la política de ingresos dejó un saldo claro: de los seis sectores analizados, cinco perdieron poder adquisitivo en términos reales y solo uno logró mejorar, el de los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo.
