Una niña de 10 años falleció a causa de hantavirus en el paraje rural Chas, partido de General Belgrano, provincia de Buenos Aires. El caso generó una profunda conmoción en la comunidad y reactivó el alerta sanitario en la región, en un contexto de aumento de contagios y muertes por esta enfermedad zoonótica en distintos puntos del país.
El deceso fue confirmado oficialmente por el Gobierno Municipal de General Belgrano, que informó la inmediata activación de los protocolos epidemiológicos correspondientes, en articulación con las autoridades sanitarias provinciales y los registros del Sistema Integrado de Información Sanitaria Argentino (SISA).
A través de un comunicado, desde el municipio expresaron: “Con profundo dolor y tristeza, acompañamos a la familia de Mía Rodríguez, niña de 10 años, ante la irreparable pérdida que enluta a toda nuestra comunidad. No hay palabras suficientes frente a una tragedia de esta magnitud”.
Tras la confirmación del diagnóstico, el municipio desplegó tareas de desmalezamiento, fumigación y desratización en las zonas indicadas por los protocolos sanitarios. Además, se puso en marcha un operativo de vigilancia activa y seguimiento epidemiológico de los contactos estrechos de la menor, como parte de un bloqueo sanitario destinado a evitar la aparición de nuevos casos.
Qué es el hantavirus y cómo se transmite
El hantavirus es una enfermedad viral grave transmitida por roedores silvestres. El contagio se produce principalmente por la inhalación de partículas virales presentes en la orina, saliva o heces de estos animales, especialmente en ambientes cerrados o poco ventilados de zonas rurales.
Las autoridades sanitarias advierten que las tareas de limpieza en galpones, viviendas deshabitadas o depósitos rurales constituyen una de las situaciones de mayor riesgo de exposición.
Preocupación por el aumento de casos
El fallecimiento de la niña en General Belgrano se suma a otras muertes recientes registradas en la provincia de Buenos Aires. A comienzos de este año murió un hombre de 33 años en Mar del Plata; previamente, un adolescente de 14 años en San Andrés de Giles, y en enero se conoció el deceso de un hombre de 59 años en Chacabuco, ocurrido el 15 de diciembre.
Según el último Boletín Epidemiológico Nacional, durante 2025 se notificaron 77 casos confirmados de hantavirus en Argentina, de los cuales 23 resultaron fatales, lo que representa una letalidad del 29,8%.
Los casos presentan una marcada estacionalidad, concentrándose entre septiembre y abril, con un pico habitual entre noviembre y enero. En la temporada 2025–2026 en curso, la letalidad ronda el 28 al 30%, una cifra superior a la de varias temporadas anteriores y que mantiene en alerta a las autoridades sanitarias.
Entre las hipótesis que se analizan figura la posible subnotificación de casos leves, lo que podría provocar una sobrerrepresentación de los cuadros más graves en las estadísticas actuales.
