Juan Gauto es una de las caras nuevas del fútbol argentino en este mercado de pases. Con apenas 20 años, el delantero decidió regresar al país para vestir la camiseta de Platense y afrontar un desafío histórico: disputar la Copa Libertadores con el Calamar. Pero detrás de su vuelta hay una historia de sacrificio, esfuerzo y superación que conmueve.
Surgido en Huracán, Gauto había emigrado a Europa con solo 19 años para incorporarse al Basel de Suiza. Luego de un paso con poco rodaje por Deportivo La Coruña, el atacante optó por regresar al fútbol argentino en busca de continuidad y crecimiento. En ese contexto, recordó en una entrevista los momentos más duros de su infancia, marcada por la pobreza y las carencias.
“Pasamos hambre y frío. Comíamos en cajas de manzana y dormíamos en el piso. Mi mamá se iba a dormir llorando porque no teníamos para comer y eso yo lo veía”, relató el futbolista, al rememorar su niñez. Nacido en Corrientes, quedó al cuidado de su abuela durante un tiempo hasta que, tras su fallecimiento, se mudó con su madre a Perito Moreno, en Santa Cruz, donde buscaban nuevas oportunidades laborales.
Las dificultades fueron extremas. “No teníamos nada, vivíamos en una casita de ladrillo que en cualquier momento se caía. El baño estaba afuera y a la noche hacía mucho frío”, contó. Sin embargo, Gauto siempre destacó la fortaleza de su madre, a quien considera su principal sostén: “Ella fue muy fuerte. Hoy gracias a Dios pude devolverle algo de todo lo que hizo por mí, como comprarle una casa, aunque siento que nunca va a alcanzar”.

Su vínculo con el fútbol comenzó muy temprano. A los cuatro años dio sus primeros pasos en la Escuela Municipal “Taquito y Rabona” y luego pasó por el club San Lorenzo de Perito Moreno. En 2011 viajó a Buenos Aires para probarse en varios clubes grandes como Huracán, Vélez y San Lorenzo, aunque inicialmente no quedó en ninguno. Cuando parecía que el regreso a Santa Cruz era inevitable, tuvo una última oportunidad en Huracán y logró convencer al cuerpo técnico.
En el Globo debutó en Primera División, disputó 50 partidos y convirtió dos goles, además de integrar la Selección Argentina Sub-20, con la que jugó el Mundial 2023. Luego llegaron sus experiencias en Europa, primero en Basel y después en Deportivo La Coruña, donde no logró consolidarse como titular.
Ahora, con un préstamo por un año y opción de compra, Juan Gauto vuelve al país con la ilusión de escribir un nuevo capítulo en Platense. Su historia, marcada por la adversidad, es también un testimonio de resiliencia y de cómo el fútbol puede convertirse en una herramienta para cambiar destinos.
