Conmoción en Tucumán: ataron a una joven y la arrojaron desde un carro en movimiento

Un escenario de espanto vivieron los vecinos del barrio San Cayetano, al sur de San Miguel de Tucumán, durante el mediodía del domingo. Una mujer joven fue víctima de un ataque brutal: fue maniatada y arrojada a la calle desde un carro de tracción a sangre ante la mirada incrédula de los transeúntes.

El hecho ocurrió cerca de las 12:00 horas, cuando un carro que circulaba por la zona detuvo su marcha lo suficiente para que sus ocupantes descartaran a la víctima en plena vía pública. Según testigos presenciales, la joven quedó tendida sobre el asfalto, incapaz de defenderse al encontrarse con las manos atadas.

Tras deshacerse de la mujer, los agresores emprendieron una veloz huida en el vehículo de tracción animal, perdiéndose en las calles del barrio antes de que pudieran ser interceptados.

Asistencia y estado de la víctima

Fueron los propios vecinos quienes, tras superar el shock inicial, se acercaron a auxiliar a la joven y dieron aviso inmediato al Sistema de Emergencias 911. El estado de salud de la joven, según el personal médico que llegó al lugar constató que la víctima presentaba heridas visibles y un severo estado de crisis nerviosa. Afortunadamente, las lesiones fueron calificadas como leves.

En cuanto a la intervención policial, efectivos de la Policía de Tucumán resguardaron la zona y brindaron contención a la joven, quien no pudo aportar mayores datos de inmediato debido al trauma vivido.

La Justicia ha iniciado una investigación de oficio para esclarecer el trasfondo de este gravísimo episodio. Las fuerzas de seguridad se encuentran actualmente: Analizando cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona, tomando testimonios a los vecinos que presenciaron el momento exacto de la caída y por ultimo intentando identificar el carro y a sus ocupantes, quienes hasta el momento permanecen prófugos.

El episodio ha generado una profunda indignación en la comunidad de San Cayetano, donde los vecinos reclaman mayor seguridad ante la impunidad con la que se desplazaron los atacantes a plena luz del día.

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