La inseguridad en el barrio Tradición de la ciudad e Añatuya sumó un nuevo capítulo este domingo por la noche, cuando dos jóvenes conocidos en el ámbito delictivo fueron capturados una vez más por la policía.
Alrededor de las 22 horas, personal de prevención de la capital de la tradición logró interceptar a los sujetos identificados como Coria, de 21 años, alias “Morsa”, y Villalba, de 25 años, conocido como “Pequeño”, quienes se encontraban en una actitud sospechosa que alertó a toda la zona.
La detención se produjo en la intersección de las calles Guillermo Cejas y Luis Pérez, un punto estratégico del barrio donde ambos residen. La intervención policial se desencadenó a partir de un llamado anónimo que daba cuenta de que los sospechosos estarían intentando comercializar elementos de dudosa procedencia en plena vía pública. Ante la llegada de los uniformados, se vivieron momentos de tensión, aunque la rápida acción de los efectivos permitió reducir a los individuos de manera efectiva.
El historial que complica
Aunque en el momento de la requisa actual no se hallaron objetos robados entre sus pertenencias, la situación legal de “Morsa” y “Pequeño” se agravó de inmediato.
Al consultar la base de datos, las autoridades constataron que sobre ambos pesaba un pedido de comparendo vigente vinculado a una denuncia por robo radicada recientemente por una vecina damnificada. La justicia ya les seguía los pasos de cerca debido a la acumulación de causas en su contra durante los últimos meses.
Lo que más indignación generó en la comunidad de Añatuya es la marcada reincidencia de estos delincuentes. Apenas el pasado 4 de enero, ambos habían sido demorados por un hecho de similares características, lo que demuestra una conducta delictiva persistente.
Tras el procedimiento del domingo, los sujetos fueron trasladados a la comisaría local, donde quedaron a disposición de la magistratura interviniente para cumplir con los trámites de rigor que podrían determinar su permanencia en prisión.
