Este año abrira en Portugal el primer gran santuario de elefantes rescatados

El sur de Europa se convertirá pronto en el escenario de un hito para el bienestar animal: en la región del Alentejo, Portugal, muy cerca de la frontera con España y a menos de una hora de Badajoz, avanza la construcción del primer gran santuario para elefantes en Europa. Esta iniciativa abarca más de 400 hectáreas, emplazadas entre los municipios de Vila Viçosa y Alandroal, en el distrito de Évora.

Con el objetivo de reconstruir un entorno natural y variado especialmente adaptado para paquidermos que han pasado su vida en cautiverio, los desarrolladores aseguran que el enclave ofrecerá espacio suficiente para que hasta 30 elefantes puedan deambular, explorar, buscar alimento y socializar sin restricciones artificiales, rescatando para ellos una faceta de libertad perdida en los recintos de circos y zoológicos del continente.

Portugal fue elegido para albergar este proyecto luego de un riguroso estudio de viabilidad, el cual contempló factores como el clima, cálido y estable durante gran parte del año, la disponibilidad de terrenos amplios, el valor ecológico de la zona, accesibilidad logística y sostenibilidad medioambiental a largo plazo. Estas características convierten el entorno del Alentejo en un lugar idóneo tanto para los elefantes como para el desarrollo de un enclave que aspira a reconciliar el bienestar animal con la conservación ecológica.
El modelo del santuario establece como principios fundamentales la total prohibición de actividades comerciales y de reproducción. El recinto está diseñado exclusivamente como un espacio de recuperación y bienestar permanente, sin fines lucrativos asociados a la exhibición continua ni a la explotación turística. El comercio, la cría y las visitas habituales del público están vetados, de modo que los únicos accesos permitidos de forma regular estarán destinados a profesionales, voluntarios y estudiantes de instituciones académicas con las que Pangea Trust mantiene o prevé firmar acuerdos de colaboración.

El primer elefante y la vida cotidiana

El primer capítulo de la vida del santuario tiene nombre propio: Kariba, una elefanta africana de 40 años que se convertirá en la amazona pionera de este ambicioso proyecto europeo. Kariba simboliza la historia de incontables animales cuya existencia quedó atravesada por el cautiverio: capturada en 1984 en Zimbabwe cuando era apenas una cría, sobrevivió a un episodio de caza furtiva que acabó con su familia durante la etapa de intensa persecución del marfil en la región.

Con la llegada de Kariba al Alentejo en 2026, el santuario espera escribir una nueva historia para ella y para otros 20 a 30 elefantes, todos provenientes de zoologicos y circos de diferentes países europeos. El diseño del recinto busca proporcionar a cada animal los elementos que permitan su adaptación: grandes superficies de pasto, zonas boscosas, abundancia de agua, áreas para la interacción y protocolos de seguimiento individualizadosque incluyen atención veterinaria, programas de enriquecimiento ambiental y dietas específicas adaptadas a su edad, historial médico y necesidades conductuales.

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