Cris Morena volvió a ser tendencia, esta vez por la presentación de su flamante “Campamento Musical”, una propuesta artística que promete creatividad, música y conexión con la naturaleza, pero que rápidamente generó debate en redes sociales por su exorbitante precio.
El proyecto, impulsado por Otro Mundo junto a Portal Bosque, se realizará en Punta del Este del 21 al 26 de febrero y está dirigido a jóvenes mayores de 18 años, especialmente músicos y compositores que busquen potenciar su talento en un retiro intensivo. La inscripción cuesta u$s1.500, cifra que no incluye pasajes ni traslados, y fue suficiente para que X (ex Twitter), Instagram y TikTok se llenaran de comparaciones con Camp Rock, High School Musical y hasta memes sobre “el campamento solo apto para herederos”.
Ver esta publicación en Instagram
La propia Cris Morena fue la encargada de presentar la iniciativa en sus redes, acompañada por la mítica canción “Nada nos puede pasar”, de Verano del 98. “Por fin llegó la oportunidad de vivir un verano eterno. Es algo mágico. Va a ser lo más divertido, creativo y alucinante del mundo”, expresó la productora, fiel a su impronta soñadora. “Dale, andá, te estoy esperando. Andá corriendo”, cerró en el video promocional.
¿De qué se trata el “Campamento Musical”?
Según la descripción oficial, se trata de un retiro intensivo de creación artística en plena naturaleza, con jornadas que incluyen sesiones de producción, laboratorios creativos, ensayos, improvisación, composición y encuentros nocturnos con fogones, jam sessions y escuchas compartidas bajo las estrellas.
El equipo de mentores estará integrado por Tomás Mayer Wolf y Andrés Rot, con la participación activa de la propia Cris Morena. El alojamiento está contemplado en habitaciones compartidas de hasta cinco personas, aunque quienes deseen mayor privacidad deberán pagar u$s500 adicionales por una habitación individual.
Precio, requisito y polémica
Para participar, los interesados deben atravesar un proceso de aplicación y audición, que cierra el 25 de enero, y cumplir con ciertos requisitos: ser mayores de edad, tener experiencia musical y capacidad para sostener procesos creativos intensivos y colaborativos.
Sin embargo, más allá de la propuesta artística, el eje de la conversación pública pasó rápidamente por el valor del campamento. Mientras algunos celebraron la iniciativa como una experiencia única con sello Cris Morena, otros ironizaron sobre el costo y lo convirtieron en carne de memes, instalando la pregunta inevitable: ¿sueño artístico o lujo para pocos?
Como suele ocurrir con cada movimiento de la productora, una cosa es segura: Cris Morena volvió a marcar agenda y a generar conversación, aunque esta vez no fue solo por la nostalgia, sino también por el precio del “verano eterno”.
