El fuego no da tregua: 21 incendios activos en La Pampa, situación crítica en la Reserva Natural de Utracán

Tras los devastadores incendios en la Patagonia, el frente ígneo se trasladó al corazón de la provincia pampeana. Las tormentas eléctricas del lunes desataron más de 20 focos, poniendo en jaque a una de las joyas ecológicas de la región.

La postal es desoladora y se repite con una frecuencia que alarma: columnas de humo negro recortando el horizonte y brigadistas luchando contra un avance que parece imparable. Tras los incendios que continúan castigando a la provincia de Chubut, la emergencia se trasladó ahora a La Pampa, donde la Reserva Natural Laguna de Utracán está siendo consumida por las llamas.

El origen del desastre se remonta a las intensas tormentas eléctricas registradas este lunes. Lo que debió ser un alivio hídrico se convirtió en una trampa: la caída de rayos en zonas rurales con abundante pastizal seco desató 21 focos de incendio simultáneos. Los departamentos de Jacinto Arauz, General Acha y Jagüel del Monte fueron los puntos más castigados por la actividad eléctrica.

La mayor preocupación radica en la Reserva Natural Utracán, ubicada en las cercanías de General Acha. Este ecosistema, fundamental para la biodiversidad pampeana, es hogar de bosques de caldén, chañares y una fauna aviar única.

Actualmente, las llamas avanzan sobre las áreas de trekking y camping, amenazando un destino turístico clave conocido por su laguna de aguas salitrosas. “Se está quemando una de nuestras joyas ambientales; el daño al ecosistema de caldenal será difícil de reparar en el corto plazo”, señalan fuentes locales con angustia.

El combate en el terreno

A día de hoy, el operativo de emergencia se mantiene bajo máxima presión. Según los últimos reportes, existen focos activos de gran magnitud, en la Ruta Nacional 154, donde una cuadrilla de la Base Operativa de Cuchillo Có trabaja intensamente para evitar que el fuego cruce la calzada y en la Ruta Provincial 105, al norte de la Ruta Nacional 152, brigadistas de la Base Chacharramendi combaten las llamas en un establecimiento rural para frenar su avance hacia zonas habitadas.

Más allá de las causas naturales —el fenómeno de las tormentas eléctricas—, el avance del fuego vuelve a poner en el centro del debate la falta de políticas de prevención y el desinterés estatal por la protección de los recursos naturales. La falta de cortafuegos adecuados y de recursos suficientes para los bomberos voluntarios deja a las reservas naturales en una situación de vulnerabilidad extrema ante el cambio climático.

Mientras los brigadistas trabajan contra reloj, La Pampa aguarda un cambio en las condiciones meteorológicas que permita contener un desastre que, una vez más, deja a la Argentina bajo el signo del fuego.

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