En una mañana cargada de invitados y debates profundos, La Mañana de Info abrió un espacio para la reflexión cuando llegó al piso la psicopedagoga y psicoanalista Ivón Quelas, integrante de la Fundación Parletre, para presentar la edición Nº18 de la Revista Parletre, titulada “Demasiado llenos: ¿qué lugar queda para el deseo?”.
La publicación, que se edita de manera anual y cuenta con el auspicio de la Universidad Nacional de Santiago del Estero, propone pensar el malestar contemporáneo desde una mirada psicoanalítica, pero lejos del lenguaje cerrado del consultorio. “El objetivo es sacar al psicoanálisis del diván y llevarlo a la sociedad”, explicó Quelas durante la entrevista.
La Fundación Parletre nació como grupo de estudios psicoanalíticos en 2003 y en 2007 lanzó su primera revista. Con el paso del tiempo se constituyó formalmente como fundación y consolidó este espacio editorial que hoy cumple 18 ediciones, una por cada año de trabajo sostenido. “El psicoanálisis es parte de la cultura argentina y la revista intenta dialogar con eso”, señaló.
En esta edición, el eje central gira en torno a la sensación de saturación permanente que atraviesa a la sociedad actual: exceso de objetos, de estímulos, de información, de demandas. Una pregunta atraviesa cada artículo: qué pasa con el deseo en un mundo que parece estar siempre lleno.
Quelas es autora de uno de los textos del número 18, donde aborda el vínculo entre objetos tecnológicos y los lazos sociales. Relaciones amorosas, amistades, vínculos familiares y también el lazo docente–alumno aparecen atravesados por pantallas, redes y dispositivos que modifican los límites y las formas de estar con otros. Sin adelantar demasiado el contenido, la especialista invitó a leer el artículo como una provocación más que como una respuesta cerrada.
“La revista es un esfuerzo de traducción”, explicó. “No todo el mundo estudia psicoanálisis, pero todos vivimos sus efectos. La idea es que cualquiera pueda leerla y encontrar algo que le haga sentido”.
La Revista Parletre convoca a psicoanalistas, pero también a profesionales y referentes de otras disciplinas como la literatura, la filosofía, la tecnología, la medicina, el cine y la música, generando cruces que enriquecen la lectura y amplían el debate.
