San Lorenzo atraviesa un momento clave en su intento por normalizar su situación económica y administrativa. La actual Comisión Directiva transitoria confirmó que el club comenzó a saldar gran parte de las deudas que lo mantenían inhibido ante la FIFA, un paso fundamental para poder disponer del mercado de pases y reforzar el plantel profesional.
El mercado de incorporaciones del “Ciclón” se vio condicionado hasta el momento por los numerosos compromisos financieros pendientes. Sin embargo, desde Boedo aseguran que el panorama empieza a modificarse tras la concreción de dos pagos importantes que permitieron reducir significativamente las inhibiciones vigentes.
La dirigencia encabezada por Sergio Costantino detalló que la mayoría de los impagos con futbolistas ya fueron regularizados. Según informaron, solo resta resolver la deuda con Donato Larrosa, jugador incorporado para la Reserva a pedido de la gestión anterior, por un monto cercano a los 200 mil dólares. La intención es cancelar ese compromiso antes del lunes próximo y así quedar en condiciones de levantar todas las prohibiciones de fichaje.
En paralelo, la deuda con Diego “Torito” Rodríguez fue saldada en un 50%, mientras que el monto restante se acordó abonar mediante un plan de pagos en cuotas. De esta manera, el club avanza paso a paso en el cierre de los frentes abiertos.
El detalle de las inhibiciones y el plan dirigencial
Las 14 inhibiciones que figuraban en FIFA a nombre de San Lorenzo correspondían a diferentes compromisos: tres por Diego Herazo en concepto de mecanismos de solidaridad; dos por Rafael Pérez debido a cuotas impagas tras su salida del club por un total aproximado de 350 mil dólares; dos por deudas con Christian Zapata; una por una cuota adeudada a Monterrey por Adam Bareiro; una más por incumplimientos en el plan de pagos con Diego Rodríguez; otra vinculada al Austin FC de la MLS por el pase de Jhohan Romaña; además de dos sanciones administrativas de FIFA y otras dos sin detalles públicos.
Tras la reunión de Comisión Directiva realizada el lunes, Costantino habló con los medios y no esquivó el diagnóstico. Reconoció el delicado estado de las finanzas del club, pero remarcó el compromiso de la conducción actual para avanzar en un reordenamiento integral que permita estabilizar las cuentas y dejar una base más sólida de cara al proceso electoral.
El presidente en ejercicio explicó que el levantamiento de las inhibiciones depende de acuerdos formales con los acreedores y de los tiempos administrativos de FIFA, que incluyen multas y plazos específicos. No obstante, fue claro al asegurar que la decisión es avanzar de inmediato para destrabar la situación.
Además, Costantino desmintió versiones sobre la existencia de inversores externos o salvatajes económicos. “Levantar las inhibiciones no depende de las ventas”, afirmó, y aclaró que no hay grupos empresarios detrás de la gestión. “Hay socios que colaboran y mi objetivo es que ese dinero sea devuelto en el tiempo que corresponda”, sostuvo.
Por el momento, San Lorenzo solo pudo incorporar a Mauricio Cardillo, quien llegó con el pase en su poder y sin generar un desembolso económico. La expectativa de la dirigencia y del cuerpo técnico encabezado por Damián Ayude es contar en los próximos días con mayor margen para reforzar el plantel y encarar el 2026 con mayor respaldo financiero y deportivo.
