Con Milei ya hay 6 millones de planes sociales, un 50 % más que con el gobierno de Alberto Fernández

Mientras salarios, jubilaciones y empleo formal caen frente a la inflación, la AUH y la Tarjeta Alimentar crecieron en cantidad de beneficiarios y en poder de compra real, convirtiéndose en el principal sostén social del ajuste libertario.

Lejos del discurso oficial sobre el “fin de los planes”, los números del presupuesto social muestran que la asistencia directa a los sectores más pobres fue la única partida que creció de manera sostenida durante la gestión libertaria, tanto en cantidad de beneficiarios como en poder de compra real. De hecho, el punto más bajo del poder adquisitivo de la AUH se registró en 2023, último año del gobierno de Alberto Fernández, un dato que ayuda a entender algunas claves de la derrota electoral del peronismo.

Según un informe publicado por el sitio Epica Rosario, a diciembre de 2025 la AUH alcanza a 4.114.513 titulares, incluidos 93.453 beneficiarios por discapacidad, mientras que la Tarjeta Alimentar llega a 2.546.130 familias y cubre a más de 4,5 millones de niños. En total, más de seis millones de planes sociales, una cifra récord que habla de un proceso de latinoamericanización de la Argentina, cada vez más lejos del país de clase media que supo ser hasta los años setenta.

Los cuadros de evolución real muestran que la AUH y la Tarjeta Alimentar fueron los únicos ingresos que corrieron por encima de la inflación de manera consistente. El contraste con el resto de las variables es contundente: el salario mínimo perdió poder adquisitivo mes tras mes y hoy cubre apenas una fracción de la Canasta Básica Total, según un informe del Observatorio de Coyuntura Económica y Políticas Públicas (OCEPP) de la Fundación para el Desarrollo Humano Integral.

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