El próximo 24 de enero se realizará en Santiago del Estero el primer conversatorio “Hablar nos salva”, una propuesta abierta y gratuita que busca generar un espacio de escucha y contención para personas que atraviesan situaciones de depresión y adicciones, así como también para sus familiares y allegados.
El encuentro tendrá lugar en el predio Gosen, ubicado en 2 de Septiembre y avenida del Trabajo, en el barrio Campo Contreras. La iniciativa invita a hablar en primera persona, sin juzgar, sobre problemáticas complejas que muchas veces se viven en silencio.
Si bien se recomendó restringir el ingreso a menores de 10 años debido a la profundidad de las temáticas, se aclaró que, en caso de no tener con quién dejarlos, no se impedirá el acceso a quienes asistan con niños.
Desde la organización indicaron que los asistentes pueden llevar mate o algo para compartir, además de algo para anotar, ya que la jornada estará atravesada por testimonios, reflexiones y vivencias reales. Para más información, se encuentran disponibles los contactos de Germán González (3854072143) y Nicolás Sayago (3855919836).

Cómo surgió el conversatorio
La propuesta nace desde el corazón, sin fines políticos ni institucionales, con el objetivo de compartir experiencias auténticas y mostrar cómo cada persona aprende, día a día, a convivir y enfrentar sus demonios internos. Germán González, uno de los impulsores, trabaja en medios de comunicación y convive con la depresión desde la adolescencia. A lo largo de los años transitó tratamientos psiquiátricos, continúa en terapia y exploró diversas herramientas como reiki, meditación, constelaciones familiares y el deporte, encontrando en el running, el trail running y las ultradistancias una vía de conexión profunda.
Por su parte, Nicolás Sayago ya realizó encuentros con personas atravesadas por las adicciones y remarcó la enorme necesidad de ser escuchados sin prejuicios. “Recibo mensajes de personas que no conozco, pidiendo ayuda”, contó.
Hoy, en proceso de recuperación, Nicolás reflexiona sobre las pérdidas que genera el consumo y la importancia de llegar a tiempo. “Esas sillas hoy están vacías. Por eso creemos que cada video, cada charla, puede ser una vida más que llega, una vida que se salva”, expresó. El conversatorio busca justamente eso: abrir la palabra, tender la mano y demostrar que hablar puede salvar.
