Cuando el conflicto parecía encaminarse hacia una etapa de menor exposición, Mauro Icardi volvió a romper el silencio y reavivó la disputa legal y mediática que mantiene con Wanda Nara. A través de un extenso descargo en redes sociales, el futbolista desmintió de manera contundente las afirmaciones de su ex pareja y lanzó una serie de acusaciones que elevaron nuevamente la tensión.
“Voy a ser bien claro. Las declaraciones de esta mujer son falsas”, expresó Icardi al inicio del mensaje, marcando desde el primer momento un tono firme y sin concesiones. En ese sentido, sostuvo que resulta llamativo que se mantenga un relato que, según él, no se corresponde con los hechos reales.
En el comunicado, el delantero negó haber retomado cualquier tipo de diálogo o vínculo con Wanda Nara, tal como ella había manifestado públicamente. Además, explicó que esa posibilidad está completamente descartada y fundamentó su postura a través de una enumeración de situaciones que consideró determinantes.
Entre las acusaciones más sensibles, Icardi aseguró haber sido denunciado falsamente por violencia de género, haber sido desalojado de sus propias viviendas a partir de presentaciones judiciales que calificó como irreales y haber permanecido seis meses sin contacto con sus hijas, debido a resoluciones judiciales que, según su versión, no correspondían.

Asimismo, denunció el incumplimiento de órdenes judiciales, al sostener que las niñas habrían sido retenidas durante horas para impedir el contacto con su padre. También cuestionó la exposición mediática de menores de edad, incluidos hijos de la actual pareja de Wanda, situación que —de acuerdo con el futbolista— habría generado consecuencias psicológicas en sus hijas.
El descargo incluyó además acusaciones por presunto hostigamiento, señalando la creación de grupos con terceras personas con ese fin, y denuncias que habrían involucrado falsamente a hijos varones con el objetivo de modificar la jurisdicción judicial del caso.
En otro tramo del mensaje, Icardi acusó a Wanda de haber insinuado públicamente ser víctima de abuso sexual, comparándose con una víctima real, lo que, según sus palabras, marcó el inicio de su caída personal. En esa misma línea, fue crítico al afirmar que ella eligió “un sistema corrupto, acosador y ladrón” para representar y defender los derechos de sus hijas.
Sobre el final, el futbolista lanzó una acusación económica directa al asegurar que su ex le habría robado siete millones de euros, un hecho que —según expresó— ya es de conocimiento público.
Antes de cerrar, Icardi cuestionó que, pese a la supuesta costumbre de filtrar conversaciones privadas, nunca se hayan mostrado pruebas que respalden el vínculo del que ella habla, y apuntó contra el tratamiento mediático del conflicto. El mensaje concluyó con una definición categórica:
“Esta persona en mi vida es solamente la madre de mis hijas. Jamás será familia”.
