Rescatistas ayudan a la policía a buscar a “Diyi”: “Sigue violando animales”

En Añatuya, la búsqueda de Javier “Diyi” Giménez, acusado de dos casos graves de crueldad animal, fue más allá del interés policial. Este jueves, a sabiendas de los antecedentes del acusado, un grupo de proteccionistas se sumó al equipo de trabajo de los efectivos, para ayudar a encontrarlo para que sea trasladado a un centro de salud mental.

Aseguran que se oculta en una zona montuosa, llena de vinales a la que es muy difícil acceder. Lo definen como un “ermitaño” y el temen que cometa otro acto de crueldad contra algún animalito, como los tantos que se le adjudican en los últimos años.

En diálogo con Info del Estero, Claudia Campos, referente de la organización Huellitas de Añatuya, y denunciante de las atrocidades, contó que están tras los pasos del acusado hace al menos 4 años cuando comenzaron a salir a la luz los casos de maltrato y crueldad animal.

Si bien, el apodo “Diyi” resuena en toda la provincia desde junio pasado, cuando maniató y violó a una perrita, en Añatuya su prontuario es hartamente conocido. Estuvo preso por homicidio (cometido cuando era menor de edad) y en incontables oportunidades fue señalado por robos, agresiones a transeúntes, vandalismo y fuga de una comisaría.

Los proteccionistas exigen ser escuchados y que el sujeto sea trasladado al Hospital Borda, ya que el nivel de perversidad con el actúa, va en aumento. “El tenor de agresividad no cesa. Sigue violando animales, es cada vez es más perverso”, comentó Campos.

Añadió que “de noche prende fuego en la ruta” y “apedrea a la gente” que circula por la ciudad. No obstante, y pese a que posee un certificado de discapacidad, “actúa de una manera muy despiadada, pero también muy consciente de lo que hace”.

La rescatista sostiene que “Diyi” sabe muy bien que sus actos están mal. Reveló que ante el último caso de crueldad -en el que asesinó a una perrita, luego de extraerle su cría- regresó al lugar del hecho para llevarse el cuerpo. Cuando unos vecinos fueron a radicar la denuncia no tuvieron en cuenta que debían resguardarlo.

“El tipo ha vuelto al lugar, lo ha levantado y ha puesto en la ruta para que los camiones lo terminen despedazando. El tipo sabe lo que hace”, remarcó.

“Es un ermitaño”

Campos comentó que decidieron sumarse a la búsqueda, dado que conocen los sitios en los que Giménez podría esconderse. “Tenemos estudiado el lugar, es imposible entrar, es todo vinal”, explicó y dijo que el operativo continuará mañana.

Desde “Huellitas” saben que “Diyi” no irá preso, pero necesitan asegurarse de que estará internado, dado el peligro que representa para la comunidad. “Pido la internación en Buenos Aires, exijo que sea trasladado al Borda”, dijo Campos.

Pues a su criterio es el único lugar capaz de contenerlo para evitar nuevos casos de crueldad como los que cuenta Añatuya. “Es el neuropsiquiátrico con más capacidad, especialistas y tiene celdas para prisioneros que hayan cometido homicidios. Este personaje ha matado a una persona cuando era menor de edad”, recordó.

Giménez estuvo en el centro de salud mental de El Polear en La Banda, tras ser declarado inimputable. Sin embargo, tras ser evaluado, un psiquiatra determinó que no era necesario que permaneciera internado.

Planteó entonces que podría regresar a su casa y ser medicado para continuar con su tratamiento junto a su familia. A cargo de él quedó su hermana, una mujer de 39 años que, de acuerdo a la versión de los proteccionistas, no se ocupa en absoluto de él.

“Estamos ante otra persona irresponsable”, comentaron y explicaron que la mujer no se encarga de darle la medicación, ni siquiera los alimentos diarios. Y de nuevo, el temor se apodera de todos porque el sujeto está libre para seguir “violando y matando” animales.

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