El régimen de los ayatolás ha elevado su retórica belicista a niveles críticos. Tras la brutal represión interna que ha dejado miles de muertos en Irán, Teherán advirtió este sábado que cualquier intervención militar de Estados Unidos —sin importar su magnitud— será respondida como una “guerra total”.
La cúpula militar iraní asegura estar en “alerta máxima” ante la inminente llegada del portaaviones USS Abraham Lincoln y su grupo de ataque al Golfo Pérsico.
Un alto funcionario iraní declaró a la agencia Reuters que no habrá matices en su respuesta: “Trataremos cualquier ataque —sea quirúrgico o limitado— como una guerra total y responderemos de la manera más dura”. El parlamentario Esmail Kowsari advirtió que las bases estadounidenses en Medio Oriente serán los primeros objetivos de una respuesta “letal y disuasoria”.
El general Mohammad Pakpour afirmó que las fuerzas armadas tienen “el dedo en el gatillo” y están listas para ejecutar las órdenes del líder supremo, el ayatollah Ali Khamenei.

La postura de la Casa Blanca
Desde el Air Force One, el presidente Donald Trump confirmó el movimiento de la flota, que incluye tres destructores y el refuerzo de 5.700 soldados. Aunque manifestó su deseo de evitar la confrontación directa, fue tajante sobre las consecuencias de una escalada: “Cualquier acción militar haría que los ataques del año pasado contra instalaciones nucleares iraníes parecieran insignificantes”, advirtió Trump.
El objetivo declarado de Washington es ejercer presión para frenar la violencia contra los manifestantes civiles y proteger los intereses estadounidenses en la región.
La crisis militar externa se produce mientras el régimen intenta contener las consecuencias de las protestas que estallaron en diciembre por el colapso económico. La represión ha sido devastadora:
| Fuente | Cifra de Muertos | Detenidos |
| Régimen de Irán (Oficial) | 3.117 | No especificado |
| Iran Human Rights | 3.428 | No especificado |
| HRANA (EE. UU.) | 4.902 | 26.541 |
| Activistas Independientes | +5.000 | +27.600 |
A pesar de las cifras, Teherán insiste en que las muertes son producto de “incidentes terroristas” promovidos desde el extranjero, mientras mantiene apagones de internet para evitar la difusión de imágenes de la represión.
