Pese a las permanentes advertencias sobre la crecida del río Dulce, nunca falta quien se encapriche con ingresar al cause o quedarse en la orilla. Según precisaron desde el equipo de Guardavidas, en la jornada de ayer, una mujer llegó con su hijo menor de edad a la Costanera, con intenciones de entrar al agua, justo al frente de donde se encuentra el Cristo Redentor.
Quizás la orilla parezca un lugar seguro; sin embargo, los conocedores del tema, saben que no es así. Martín Cabral, referente del equipo de rescatistas, señaló que la zona en cuestión “tiene corrientes muy fuertes”, por lo que no tardaron en advertir a la mujer sobre los riegos.

Luego procedieron a alertar al personal policial, debido a la negativa de la progenitora a alejarse del río. Finalmente se fue antes de que llegaran los efectivos. “Ellos dicen que van a la orillita, lo que no entienden es que en la orilla hay zonas en las que el río socavó los bordes. Es donde vamos a encontrar que pegó con mayor fuerza el río y hay desmoronamientos”, advirtió.
Ayer, el nivel de erogación alcanzó los 640 metros cúbicos por segundo, luego de que el dique tucumano El Cadillal abriera sus compuertas. El alerta amarillo sigue vigente y está totalmente prohibido acercarse a la rivera.
