El Gobierno Provincial y municipios locales monitorean el aumento del caudal en los ríos Dulce, Salado, Utis y Saladillo del Rosario. El fenómeno se debe a las intensas lluvias en las cuencas del norte, lo que genera riesgos de desbordes y bañados.
Autoridades del Gobierno de la Provincia, junto a intendentes y comisionados municipales de la zona sur, emitieron una alerta preventiva ante el marcado aumento en el caudal de los principales ríos que atraviesan Santiago del Estero. El fenómeno, impulsado por las fuertes precipitaciones registradas en provincias vecinas como Tucumán, ha puesto en vigilancia especial al Departamento Salavina.

El Saladillo del Rosario: un cauce con fuerza propia
Uno de los puntos que mayor preocupación genera es el Río Saladillo del Rosario, un brazo del Río Dulce que atraviesa el paraje homónimo. En los últimos años, este cauce ha demostrado una “bravura” inusual, ganando fuerza y volumen de manera sostenida.
La combinación del Saladillo con el Río Dulce, el Río Utis y el Río Salado —todos cruzando el territorio de Salavina— configura un escenario de riesgo para los pobladores ribereños y los productores de la zona. Históricamente, este aumento del caudal suele derivar en la formación de extensos bañados cuando el agua proveniente de las cuencas superiores no encuentra drenaje rápido.
Medidas y recomendaciones
Ante este escenario, los organismos de Defensa Civil y seguridad provincial instan a la población a tomar estrictas precauciones: Evitar el ingreso a los cauces: La fuerza de la corriente puede ser engañosa y representar un peligro mortal para bañistas o pescadores. Resguardo de animales: Se recomienda a los productores ganaderos trasladar la hacienda hacia zonas más altas de manera preventiva. Atención a las crecidas repentinas: El nivel del agua puede subir de forma drástica en pocas horas dependiendo de las aperturas de diques y el escurrimiento de las lluvias en las altas cuencas.

Las comisiones municipales se mantienen en contacto permanente con los vecinos de los parajes rurales para coordinar posibles asistencias en caso de que el avance del agua afecte caminos o viviendas.
