En medio del debate por el régimen de imputabilidad, el gobernador de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, insistió en la necesidad de modificarlo en casos de delitos violentos cometidos por menores. El mandatario provincial aseguró que se trata de una postura que sostiene desde hace años.
Recordó que ya lo había planteado durante su gestión como ministro de seguridad en su provincia. “Cuando empecé a hablar de la baja de imputabilidad hace seis o siete años me enfrenté con todo el sistema garantista judicial y político”, comentó.
A su vez, consultado por el impacto del caso Jeremías Monzón, el adolescente de 15 años asesinado a puñaladas por menores de edad en la ciudad santafesina de Santo Tomé, el gobernador no quiso referirse a un caso en particular. “No es un tema coyuntural ni de agenda política; lo vengo planteando desde la dificultad que tiene el Estado para construir una política pública de seguridad y poder aislar de la sociedad a quienes cometen delitos violentos extremos”, agregó.
Organizaciones criminales
Por otra parte, Pullaro consideró que la legislación actual facilita el accionar de organizaciones criminales. “Vemos cómo se jactan de tener menores para cometer delitos violentos. El Estado no puede ser el Estado bobo”, dijo y comentó que muchos jóvenes son cooptados como sicarios porque saben que no pueden recibir las mismas penas que un adulto.
“La baja de la edad de imputabilidad no tiene que ser por edad, sino por delito”, manifestó. Sostuvo que el homicidio está cultural y moralmente sancionado desde la niñez y que debe considerarse la intención o el dolo al momento de establecer penas.
