Continúa la conmoción por el estremecedor caso de Javier “Diyi” Giménez, detenido en Añatuya por maltrato animal extremo y crueldad. A propósito de esto, invitamos a la abogada Florencia Carol, especialista en derecho animal, al piso de La Mañana de Info, donde dialogó con Leonel y Luana y dejó definiciones contundentes.
Carol explicó que el caso se investiga por la violación y muerte de una perra, uno de los hechos más graves que se le imputan al acusado, y fue clara desde el inicio: se trata de un caso complejo, profundo y alarmante, que va mucho más allá de un solo delito.
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“El maltrato animal es un factor predictivo de otros tipos de violencia”, afirmó la abogada, y explicó que este tipo de conductas suelen estar vinculadas a violencia intrafamiliar, infantil y de género. “El niño o el adulto que tortura a un animal generalmente está inmerso en un contexto violento. Es una red flag enorme”, remarcó.
Diyi, ¿inimputable?
Durante la entrevista, Carol describió que Diyi vive en una situación de extrema precariedad, con antecedentes familiares y una posible predisposición genética, aunque aclaró que eso no lo exime automáticamente de responsabilidad. “Yo no sé cuál es el diagnóstico, pero quien decide si es o no inimputable es la jueza, no la opinión pública”, subrayó.
Otro de los puntos más fuertes de la charla fue la crítica al sistema judicial. Según detalló, Diyi tiene múltiples causas abiertas: un homicidio en ocasión de robo, varias causas por robo y numerosos antecedentes por maltrato animal. “La Justicia está actuando mal porque hay más de diez fiscales distintos interviniendo. Debería haber una acumulación de causas y una sola investigación”, sostuvo.
Además, alertó sobre el clima que se vive en la ciudad: “Viene cometiendo delitos de manera prácticamente impune y la gente le tiene pánico en Añatuya”, aseguró.
Sobre la posibilidad de que sea declarado inimputable, Carol fue tajante: “Puede ser que aparentemente lo sea, pero eso no significa que pueda estar suelto”. En ese sentido, confirmó que actualmente se está tramitando su internación en un hospital psiquiátrico, ya que su hermana —a quien definió como la única familia— no puede hacerse cargo. “El Estado tiene que intervenir sí o sí”, enfatizó.
La abogada también se refirió a la Ley Conan, proyecto presentado recientemente, y si bien reconoció avances en materia de penas, marcó sus falencias. “Es un paso importante, pero sigue siendo una ley especista, con un lenguaje que discrimina a otras especies. El ser humano se cree el centro de todo, y por eso existe el maltrato”, reflexionó.
Finalmente, dejó un mensaje claro sobre lo que falta hacer: “Entiendo que el país está en una situación crítica, pero este tema tiene que estar en la agenda pública. Hace falta concientización, recursos, capacitación de personal y decisión política. No es un tema menor”.
El caso
El pasado lunes 26 de enero, tras varios días de intensa búsqueda y con la colaboración de rescatistas y la Policía de Añatuya, fue detenido Javier “Diyi” Giménez, acusado de dos gravísimos hechos de crueldad animal.
Según la investigación, el joven abusó sexualmente de perritas y atacó hasta matar a una perra preñada, hechos que generaron una profunda conmoción social. Diyi fue capturado en la Ruta 92, cerca de Vilelas, cuando aparentemente intentaba huir hacia Quimilí, y permanece alojado en la Comisaría N° 41 de Añatuya, a la espera de definiciones judiciales y de su posible traslado a un centro de salud mental.
Un caso que expone no solo la crueldad, sino también las fallas estructurales de un sistema que llega tarde, mientras una comunidad entera reclama respuestas y seguridad.
