Franco Colapinto ya comenzó a escribir su primer capítulo dentro de la nueva era de la Fórmula 1. El piloto argentino se subió al Alpine A526 durante los ensayos privados en Barcelona y dejó sensaciones positivas tras completar más de 500 kilómetros de pruebas, en el marco del inicio de una temporada 2026 marcada por profundos cambios técnicos y reglamentarios.
Las jornadas en el circuito de Montmeló funcionaron como el primer gran laboratorio para los equipos, que aprovecharon la extensa fase de test habilitada por la categoría antes del debut oficial del campeonato, previsto para marzo en el Gran Premio de Australia.
La escudería francesa llevó adelante tres días de ensayos en Barcelona, con Colapinto como uno de los principales protagonistas del programa inicial. El argentino giró durante toda la jornada del lunes y volvió a pista el miércoles por la mañana, cuando incluso fue el segundo más rápido del día, rendimiento que fue destacado por el propio equipo.
En total, completó 116 vueltas al trazado catalán, lo que se tradujo en más de 540 kilómetros recorridos. Más allá de un inconveniente técnico menor en la primera jornada —cuando el coche se detuvo en pista— el balance general fue positivo.
Estos ensayos también marcaron el inicio oficial de Alpine con Mercedes-Benz como proveedor de motores, tras el cierre definitivo del proyecto Renault.
Luego de las pruebas, Colapinto dialogó con la prensa internacional y remarcó la complejidad del desafío que plantea el cambio reglamentario que entrará en vigencia en 2026.
“Hemos estado haciendo mucho trabajo. Coches nuevos, nuevas generaciones… es una era completamente nueva de autos y las regulaciones son tan diferentes que hay mucho a lo que acostumbrarse”, explicó en declaraciones a Sky F1.
Además, señaló que la adaptación no es solo para los pilotos:“Para nosotros los pilotos, también para los ingenieros y los mecánicos. Es un concepto de coche completamente diferente. Es muy nuevo para todos y creo que esta prueba es muy valiosa para entender cómo funciona todo”.
Colapinto también profundizó sobre las exigencias técnicas del nuevo auto y la necesidad de ajustar el estilo de manejo:“Necesitamos empezar a entender el estilo de conducción y la técnica, para que los mecánicos comprendan cómo manejar el coche, cuáles son las partes más sensibles del chasis, la configuración… fue muy útil en este momento”.
En cuanto a las primeras sensaciones al volante del A526, Colapinto destacó un punto clave:“Hay bastante potencia a la salida de las curvas”.
Sin embargo, reconoció que esta generación será más lenta en comparación con la anterior:“Hay mucho derrape y eso lo hace divertido, no para los neumáticos, pero sí para nosotros. Se desliza más y hay menos agarre. En general, eres un poco más lento en la mayoría de las curvas”.
También mencionó que el nuevo tamaño de neumáticos podría favorecer los adelantamientos en circuitos más estrechos.
Por último, Colapinto puso el foco en un aspecto fundamental para Alpine, teniendo en cuenta los problemas mecánicos que sufrió el equipo en el pasado.“Necesitamos ser confiables”, afirmó.Y cerró con un mensaje alentador de cara al futuro inmediato:
“Por el momento va bien, todo más o menos como se esperaba. Siempre hay algunos detalles, pero estamos trabajando bien. Hemos arreglado todo y va como queríamos. Así que, sí, todo muy bien para nosotros en este momento”.
Con un inicio sólido en los ensayos y buenas sensaciones al mando del nuevo monoplaza, Colapinto comienza a ilusionar a los fanáticos argentinos en un año que promete marcar el comienzo de una etapa distinta en la Fórmula 1.
