Una mujer de 90 años, residente en la calle Buenos Aires al 400 de esta Capital, vive un verdadero calvario desde 2020 luego de que un oftalmólogo, mediante engaños, se apoderara de su propiedad tras hacerla firmar una cesión de propiedades cuando falleció su hijo. Por esta situación, la víctima está obligada a dormir en el pasillo de su propia casa porque lo demás es utilizado como centro privado por parte del médico identificado como Luis Abdo.
En diálogo con el canal Crónica, el periodista, Daniel Mendoza relató las peripecias que vive la mujer. Relató que el oftalmólogo fue denunciado ante el Ministerio Público Fiscal por una presunta estafa millonaria, amenazas y privación de la libertad en perjuicio de una mujer de 90 años.
El profesional, quien inicialmente se acercó a la víctima en calidad de médico tras el fallecimiento del hijo de la mujer, habría aprovechado su vulnerabilidad y soledad para ganarse su confianza bajo la promesa de cuidarla.
Se aprovechó de su vulnerabilidad
Según la denuncia presentada por la abogada de la víctima, la Dra. Carabajal, el médico habría llevado a la anciana a una escribanía donde, mediante engaños, le hizo firmar una cesión de dos propiedades en lugar de un contrato de alquiler. Como consecuencia, la mujer quedó reducida a vivir en lo que antes era un pasillo de su propia casa, mientras que el resto de la propiedad está ocupada por el centro oftalmológico del denunciado.
Para la defensa de la mujer, la situación debe ser calificada como un “secuestro” de facto, dado el nivel de control ejercido sobre ella. Entre los hallazgos más alarmantes se encuentran:
- Cámaras de vigilancia: el médico instaló múltiples cámaras en todo el domicilio y en la entrada para mantener a la mujer “controlada y vigilada”.
- Aislamiento social: la mujer denunció que el oftalmólogo le tiene prohibido saludar o hablar con sus vecinos de toda la vida, manteniéndola bajo llave.
- Violencia psicológica: la víctima relató haber recibido amenazas de muerte recurrentes, tales como “vas a terminar como tu gato”, haciendo referencia a su mascota que fue encontrada sin vida recientemente en la propiedad.
La denuncia también incluye acusaciones de maltrato médico grave, ya que el profesional supuestamente le retenía sus medicamentos, provocando que su salud empeorara. A pesar de que la justicia dictó medidas de prohibición de acercamiento, estas resultan “abstractas” e ineficaces, ya que el médico sigue atendiendo en el consultorio que funciona pared de por medio con la habitación de la anciana.
Actualmente, la defensa de la víctima busca la nulidad de los documentos firmados para recuperar las propiedades. Por su parte, la mujer expresó entre lágrimas su angustia, manifestando sentirse “enjaulada” y sin libertad en su propio hogar. La justicia continúa recolectando testimonios de vecinos para avanzar en la causa penal por estafa, usurpación y amenazas.
