Elena Rybakina escribió una página histórica en su carrera al consagrarse campeona del Australian Open por primera vez. La kazaja de 26 años derrotó en una intensa final a la bielorrusa Aryna Sabalenka por 6-4, 4-6 y 6-4, luego de 2 horas y 18 minutos de juego en la Rod Laver Arena.
Rybakina logró tomarse revancha de la final de 2023, en la que había caído justamente ante Sabalenka, actual número uno del mundo. Esta vez, la kazaja mostró solidez desde el inicio: quebró el servicio de su rival en el primer game y dominó el primer set, salvando dos break points que podrían haber cambiado el rumbo.
La respuesta de Sabalenka fue inmediata. La campeona en Melbourne en 2023 y 2024, y subcampeona en 2025, elevó su nivel en el segundo parcial, mejoró su devolución y se impuso en los intercambios largos. En un momento clave, le arrebató el servicio a Rybakina cuando sacaba 4-5 y se quedó con el set para igualar el partido.
Con el envión anímico, la bielorrusa arrancó con fuerza el set decisivo y se adelantó rápidamente por 3-0. Sin embargo, Rybakina reaccionó con autoridad: ajustó sus golpes, dejó de cometer errores y consiguió un doble quiebre que le permitió dar vuelta el marcador y cerrar el triunfo.
De esta manera, la nacida en Moscú se adueñó de su segundo título de Grand Slam, tras su consagración en Wimbledon 2022. Además, llegó al torneo como quinta preclasificada y finalizará en el tercer puesto del ranking mundial.
Tras recibir el trofeo, Rybakina expresó su emoción:“Es difícil encontrar palabras. Quiero felicitar a Aryna por tus increíbles resultados en los últimos años. Espero que juguemos más finales juntas. Gracias al público por este clima espectacular y a toda la gente de Kazajistán por el apoyo. Gracias a mi equipo, sin ustedes esto no sería posible”.
Por su parte, Sabalenka no ocultó su tristeza tras la derrota:“Elena, un tenis maravilloso. Felicitaciones a tu equipo. Gracias a todos los que hacen posible este torneo. Espero que el año que viene sea mejor para mí”.
Así, Elena Rybakina se coronó por primera vez en Melbourne y confirmó su lugar entre las grandes figuras del tenis femenino actual.
