La barra brava de Universidad de Chile volvió a quedar en el centro de la escena tras protagonizar graves incidentes en el inicio de la Liga chilena. Durante el empate 0-0 frente a Audax Italiano, por la primera fecha del torneo local, simpatizantes del equipo provocaron un incendio en una de las tribunas del Estadio Nacional como reclamo por el precio de las entradas.
“Los de abajo”, como se conoce a la hinchada del conjunto trasandino, se enfrentó con la Policía, intentó invadir el campo de juego y destrozó butacas en la tribuna sur. El fuego encendido en las gradas obligó a interrumpir el partido durante aproximadamente 10 minutos.
Cuatro detenidos y anuncio de medidas legales
Como consecuencia de los disturbios, cuatro simpatizantes fueron detenidos. Tras lo ocurrido, Universidad de Chile emitió un comunicado oficial en el que anunció que avanzará judicialmente contra los responsables.
“El club presentará querellas en contra de los detenidos, que hasta el momento son cuatro, por daños y desórdenes en el contexto de la ley de violencia en los estadios”, informaron.
Además, la institución remarcó que aplicará el derecho de admisión a todas las personas que sean identificadas mediante su sistema biométrico:
“Ejerceremos acciones judiciales en contra de todas las personas que serán identificadas, a quienes desde ya aplicaremos derecho de admisión”, añadieron.
También solicitaron que los investigados reciban medidas cautelares, como la prohibición de ingreso a los estadios.

Un clima tenso antes del partido
Los incidentes no tomaron por sorpresa a las autoridades, ya que antes del encuentro ya existía preocupación por posibles episodios de violencia. El Tribunal de Disciplina de la ANFP había sancionado al club por hechos ocurridos la temporada pasada, lo que derivó en que cerca de 3 mil hinchas no pudieran ingresar.
La U decidió bloquear la venta de entradas a través del Registro Nacional de Hinchas para simpatizantes que habían estado presentes en la tribuna sur durante anteriores disturbios ante Coquimbo Unido.
Sin embargo, la medida afectó incluso a abonados que no participaron en hechos violentos, quienes reclamaron ante el Servicio Nacional del Consumidor (SERNAC). Esto abrió una investigación que podría derivar en acciones legales.
La ANFP repudió los hechos y pidió sanciones más firmes
Por su parte, la Asociación Nacional de Fútbol Profesional rechazó los episodios de violencia y sostuvo que se trata de un problema que debe abordarse como una prioridad nacional.
“Es necesario insistir y perseverar en buscar todas las soluciones que estén a nuestro alcance. Este es el momento para que el Registro Nacional de Hinchas sea ley de la República. No podemos esperar más”, señalaron en un comunicado.
Presencia argentina y expulsiones
En lo deportivo, el partido contó con presencia argentina en el banco: Francisco Meneghini debutó como entrenador de la U.
Además, el encuentro terminó con dos expulsados argentinos: Felipe Salomoni y Juan Martín Lucero, uno de los recientes refuerzos del equipo.
