Jonás de Napoli, un joven de 20 años, vivió una pesadilla de más de dos horas de encierro, golpes y amenazas de muerte en una maderera, en la localidad de El dorado, en la provincia de Misiones. Lo que comenzó como un reclamo legítimo por un accidente laboral terminó en una causa por privación ilegítima de la libertad, extorsión y lesiones.
El conflicto se desató el lunes 19 de enero, cuando Jonás regresó a la carpintería tras un reposo médico. Sus empleadores no solo se negaron a pagarle los días de rehabilitación por el accidente ocurrido dentro de la empresa, sino que le exigieron firmar papeles en blanco. Ante la negativa del joven, el patrón —identificado como Virgilio Alonzo— ordenó a sus hijos cerrar la puerta de la oficina. Allí comenzó el calvario, fue atacado con puños y un palo en la cabeza. “Me amenazaron con una pala y me pedían que firme. Por cansancio, accedí”, relató la víctima. Además le quitaron el celular y, bajo tortura, lo obligaron a dar la clave para borrar contactos del seguro y de la empresa. “Me llevaron a una escribanía a firmar la renuncia y después me abandonaron en plena ruta con mis pertenencias”, detalló Jonás, quien hoy presenta lesiones visibles en el rostro y el cuello.
Detenidos y evidencia secuestrada
Tras la denuncia radicada cuatro días después del ataque, la Unidad Regional III de la Policía de Misiones actuó de oficio. Los resultados de los operativos fueron contundentes. Hay tres detenidos, Virgilio, Román y Maximiliano Alonzo (este último se entregó voluntariamente tras el allanamiento). Se cuenta con evidencia física, ya que se secuestró el palo de madera utilizado en la golpiza y el documento de renuncia firmado bajo coacción. Por último un registro fílmico, la policía incautó las grabaciones de las cámaras de seguridad de la oficina, que habrían captado el momento del ataque.

Miedo a las represalias
A pesar de las detenciones, el joven y su familia temen por su vida. Según la denuncia, los empleadores hicieron gala de su poder económico y posesión de armas para amedrentarlo. “Dijeron que tienen la suficiente plata como para desaparecer a una persona”, advirtió Jonás en sus redes sociales, donde hizo público su caso para buscar protección.
Actualmente, interviene el Juzgado de Instrucción N° 1 de Eldorado, mientras los tres acusados permanecen demorados a la espera de las pericias finales sobre las cámaras y los testimonios de los involucrados.
