El abogado Javier Leiva se refirió en La Mañana de Info, el noticiero por streaming de Info del Estero, al crimen de Eduardo Alejandro Ordóñez, ocurrido en el barrio Centenario, y aclaró su rol dentro de la causa, ante versiones que circularon en los últimos días.
Leiva confirmó que asumió la representación de la parte acusadora, acompañando y colaborando con el Ministerio Público Fiscal en nombre de la familia de la víctima. En ese marco, fue categórico al rechazar la aplicación de la figura de “emoción violenta”, que —según remarcó— “no existe en este caso” desde el punto de vista jurídico.
“El derecho penal es claro: la emoción violenta exige inmediatez, una reacción instantánea ante una provocación grave e injusta. Aquí no hay inmediatez, no hay reacción en el momento y no hay provocación”, explicó el abogado. En ese sentido, detalló que el acusado se retiró del lugar, caminó varios kilómetros, regresó horas después y atacó a la víctima, lo que a su entender descarta cualquier atenuante.
Leiva también subrayó que la víctima se encontraba sentada y de espaldas al momento del ataque, lo que configura —según su análisis— un accionar “a traición”. “No solo no hay provocación, sino que hay alevosía. La víctima no tuvo posibilidad alguna de defensa”, sostuvo.
Otro punto que remarcó el letrado fue lo que definió como “aseguramiento del resultado”. Según explicó, el agresor no se retiró tras el primer ataque, sino que volvió a ingresar para asegurarse del desenlace fatal. “No fue un solo golpe, fueron varios. Y cuando la víctima ya estaba indefensa, se aseguró el resultado”, afirmó.
Respecto a la calificación legal, Leiva señaló que actualmente el hecho está encuadrado como homicidio agravado por alevosía, con pena de prisión efectiva, y adelantó que la querella buscará sostener o incluso agravar esa imputación.
Consultado sobre antecedentes del acusado, indicó que se solicitarán pericias psicológicas y psiquiátricas mediante junta médica, aunque aclaró que ello no implica necesariamente una inimputabilidad. También cuestionó los argumentos defensivos que intentan desacreditar a la víctima, calificándolos como “mediáticos” y sin sustento jurídico.
Finalmente, destacó el respaldo que recibió la víctima por parte de vecinos, amigos y referentes de la comunidad del barrio y del Club Atlético Güemes, y sostuvo que “intentar ensuciar la imagen de quien ya no puede defenderse es una forma de seguir asesinando moralmente a la víctima”.
