Adorni aseguró que las importaciones no afectan a los puestos de trabajo en Argentina y generó silencio en un estudio

Este martes, el jefe de Gabinete y vocero presidencial, Manuel Adorni, lanzó una polémica frase en la que aseguró que no se pierden los puestos de trabajo local frente al aluvión de importaciones.

La reflexión la hizo junto a Luis Majul en el canal de cable La Nación + (LN+). El periodista hizo mención a los puestos de trabajo “que se pierden en el camino” y que “hay muchos empresarios que te corren con eso”. Adorni explicó: “Vos vas y te comprás un jean acá y te cuesta USD 100. Importarlo te cuesta 25. Lo importás, dejás de comprarlo acá” y preguntó: “Explicame, ¿dónde se pierden puestos de trabajo?”

 

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Luego de la argumentación del funcionario, Majul caviló algunos segundos y dejó un bache de silencio en el aire, tras la sorpresa del cálculo matemático. Acto seguido, Adorni lo presionó: “Te escucho, ¿dónde se pierde el puesto de trabajo?”. “No, está bien. Ahí no. En ese caso, no”, contestó el periodista.

El argumento implícito es: “Si el consumidor ahorra USD 75, ese dinero circula en otros sectores de la economía, creando empleo en otros lados”. Es una explicación de carácter liberal clásica.

Importación y cierre de empresas

La tendencia de importaciones por la liberación de medidas de protección afectó a la industria argentina y obligó al despido y cierre de empresas. En el último tiempo, fue el caso de ZF en Córdoba, una entidad dedicada a la producción de amortiguadores. Según los dueños, es difícil competir con la “cancha inclinada” y anunció su cierre definitivo, tras despedir a 43 trabajadores y deber vacaciones.

La empresa Esaka SA, de la familia Kuchikian, que es conocida por ser dueña de la marca, es otra de las entidades atravesadas por la crisis industrial en Argentina. Después de intensos reclamos por faltas de pago, los trabajadores viven en una situación de tensión en sus puestos de trabajo. La principal amenaza: las plataformas chinas.

“Desde hace tres meses la ropa interior viene de China, a algunos productores les agregábamos el bretel y le poníamos etiqueta de Cocot como si fuera nacional, por eso nos da miedo que cierren la fábrica”, aseguraron los trabajadores de la empresa.

Hace poco más de un año, había tanto trabajo que no daban a basto, por eso los dueños de Cocot decidieron incorporar trabajadores. “Esos mismos que ingresaron fueron los despedidos desde noviembre, los que menos antigüedad tenían”.

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