Japón: histórica tormenta de nieve deja 35 muertos y cientos de comunidades aisladas

Japón enfrenta una de las crisis climáticas más severas de los últimos años. Una persistente tormenta de nieve que azota el norte y el oeste del país ha dejado, hasta el momento, un saldo trágico de 35 personas fallecidas y 393 heridos, de los cuales 126 se encuentran en estado de gravedad.

La acumulación de nieve, que en algunas zonas ha superado los dos metros de altura tras catorce días de precipitaciones ininterrumpidas, ha colapsado la infraestructura de las prefecturas de Niigata, Aomori y Akita. La situación se tornó crítica en las últimas horas debido a un fenómeno meteorológico peligroso: tras días de frío gélido, el termómetro subió abruptamente hasta los 8 °C, provocando un deshielo súbito que vuelve la nieve extremadamente pesada e inestable.

Una trampa en los techos

La Agencia de Gestión de Incendios y Desastres informó que la mayoría de las fatalidades ocurrieron de forma accidental mientras los residentes intentaban limpiar la nieve de sus techos. El colapso de estructuras y las caídas de grandes bloques de nieve compacta han sido las principales causas de muerte.

En Niigata, se reportaron escenas desgarradoras tras el derrumbe de viviendas y garajes que no soportaron el peso del hielo. “La movilidad está severamente restringida; los equipos de emergencia han tenido que avanzar a pie kilómetros enteros para llegar a los heridos”, reportaron fuentes locales.

Ante la magnitud del desastre, el gobernador de Aomori, Soichiro Miyashita, declaró la alerta por desastre y solicitó formalmente la intervención de las Fuerzas de Autodefensa de Japón. El Ejército trabaja ahora a contrarreloj para, desbloquear caminos hacia comunidades rurales aisladas, reforzar las tareas de limpieza en zonas residenciales críticas y asistir en la evacuación de personas atrapadas en hogares sin suministros.

El impacto en la vida cotidiana es total. Más de 1.700 hogares permanecen sin energía eléctrica, y el sistema de transporte nacional ha sufrido un duro golpe: la mayoría de los servicios ferroviarios, incluyendo la red de trenes bala (Shinkansen), han suspendido sus operaciones por seguridad. Escuelas y comercios permanecen cerrados indefinidamente en las regiones más golpeadas.

Alerta por lo que viene

El portavoz del gobierno, Minoru Kihara, advirtió que el peligro está lejos de terminar. Aunque el deshielo actual preocupa por posibles deslizamientos de tierra, se prevé que un nuevo frente frío regrese el próximo fin de semana, trayendo consigo más nevadas.

Las autoridades mantienen la recomendación de no salir de casa si no es estrictamente necesario y extremar las precauciones al intentar remover nieve, instando a los ciudadanos a realizar estas tareas siempre acompañados.

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