Gustavo Pires de Souza, especialista en derecho penal de Brasil, analizó al aire de Info Stream la causa que involucra a Agostina Paez, la joven abogada argentina acusada de injuria racial y sostuvo que una eventual detención preventiva “no tiene sentido” dentro del marco legal brasileño.
Durante una entrevista brindada al programa La Mañana de Info, el abogado explicó que el delito por el cual está imputada Agostina prevé una pena de entre dos y cinco años, pero aclaró que se trata de un crimen no violento, por lo que la prisión no es la regla. “En Brasil, la cárcel es una medida excepcional. Nunca vi una prisión preventiva en un caso como este”, afirmó.
Pires de Souza detalló que, en caso de una condena menor a dos años, la legislación contempla penas alternativas, como medidas sustitutivas, y remarcó que incluso con antecedentes favorables —como en este caso— la posibilidad de encarcelamiento efectivo es baja. “Si la condena es de dos años, no irá presa. La prisión preventiva por un año sería una locura”, sostuvo, al tiempo que subrayó que Páez tiene tobillera electrónica, residencia conocida y ninguna posibilidad real de fuga.
El letrado consideró que la causa tuvo una repercusión inusual por tratarse de una ciudadana argentina y señaló que existe una fuerte presión social sobre la Fiscalía. “Los fiscales son personas y cuidan su trabajo. Hay temor de que, si ella se va antes de la condena, se los responsabilice por no haber actuado”, explicó, aunque insistió en que el derecho penal “no debe usarse como venganza ni castigo ejemplificador”.
Finalmente, Pires de Souza remarcó que el objetivo de la ley penal es evitar que los hechos se repitan y no profundizar el sufrimiento. “Agostina ya tuvo su pena, sabe lo que es el racismo y no volverá a cometerlo. Pero debe seguir con su vida”, expresó, y cuestionó la falta de gestiones diplomáticas en el caso, al comparar la situación con escenarios políticos anteriores.
