El sistema aeroportuario nacional se encamina hacia una parálisis operativa de alcance federal, al haber ratificado la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) en la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) la ejecución de un paro general de actividades que entrará en vigencia desde las 0 del lunes 9 de febrero. La medida de fuerza perjudicará a los vuelos de todo el país, incluyendo a Santiago del Estero.
La medida fue ratificada tras una asamblea en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza y afectará de manera directa los servicios de control, administración y fiscalización en todas las terminales del país gestionadas por Aeropuertos Argentina y el Estado.
La resolución sindical surge como respuesta a lo que el sector denomina una “acefalía de instancias de mediación”. De acuerdo a lo señalado por Marcelo Belelli, Secretario General de ATE-ANAC, la ausencia de convocatorias oficiales por parte del Ejecutivo Nacional ha agotado los plazos de negociación, trasladando el conflicto directamente al terreno de la acción gremial en plena temporada estival.
Belelli dijo que no han tenido “ningún tipo de convocatoria de las autoridades a ningún tipo de diálogo” y que por ende “se mantiene el paro dispuesto para el lunes próximo desde la 0 hora, ante lo cual avisamos a toda la comunicad y a las compañías aéreas para que puedan reprogramar los vuelos que se van a ver afectados”.
El núcleo del conflicto radica en la denuncia de recortes salariales compulsivos aplicados sobre haberes ya liquidados, una maniobra que el sindicato califica como una vulneración de acuerdos paritarios previos.
La conducción de ATE-ANAC ha señalado una postura de “intransigencia extrema” por parte del Ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, a quien responsabilizan por el estancamiento de las mesas de diálogo.
